Subas leves en los granos estivales, mientras que el trigo vio pérdidas moderadas este miércoles, en la previa del informe mensual del USDA sobre oferta y demanda (interna y mundial) correspondiente a noviembre. La mayoría del mercado espera por datos sobre rindes levemente mayores en maíz, así como un poco menores en soja. Los operadores toman previsiones y se posicionan en consecuencia.
El resto de los mercados financieros operó con nuevos ajustes a la baja en los futuros del crudo y demás energéticos. La suba inesperada en los inventarios, actualizados en el informe semanal de los miércoles, provocó tal reacción negativa del mercado. El dólar operó estable, las bolsas subieron, lo mismo que el oro.
El maíz operó estable, tras la misma tendencia de los últimos días (semanas y meses), haciéndolo en un rango cada vez más estrecho. El cereal se mantiene operando en el piso de un rango alcista de corto plazo. Dependerá de lo que salga del USDA mañana, la dirección que decida darle el mercado. La demanda externa sigue diciendo presente, permitiendo que los valores no caigan más, pese a la presión de cosecha.
La soja volvió a subir, tras operativa para adelante y para atrás durante las horas de operativa nocturna. El próximo objetivo del contrato de vencimiento más cercano indica que los 367 dólares por ton están cerca, esperándose a los datos del USDA, para confirmar si lo que es espera el mercado está dentro de la realidad o no. Las lluvias en el centro oeste de Brasil siguen completando los perfiles, aunque al mismo tiempo empiezan a retrasar, por el motivo opuesto, el avance de las sembradoras.
El trigo bajó, tras operar sin cambios previamente, durante la noche. Los precios de los competidores principales del origen EEUU siguen como ancla sobre los precios, mientras que el mercado no se espera grandes sorpresas de parte del USDA (nunca se las espera, en realidad), para el informe de este jueves.
Fuente: Rafael Chans – Fimix Agrofinanzas

