Brasil y China sellan un acuerdo para ampliar ingreso de subproductos porcinos

Las relaciones comerciales entre Brasil y China dieron un nuevo paso estratégico tras la firma de un protocolo sanitario que amplía significativamente el acceso de subproductos de cerdo brasileños al mercado asiático. El acuerdo fue rubricado por el ministro de Agricultura de Brasil, André de Paula, y el embajador chino, Zhu Qingqiao, consolidando la posición del país sudamericano como uno de los principales proveedores de proteína animal del gigante asiático.

La nueva normativa incorpora cortes y despojos de alto valor culinario en la gastronomía china, tales como hígado, corazón, riñón, estómago y diafragma de cerdo. Hasta la fecha, las autorizaciones se limitaban a productos como orejas, colas, hocicos, lenguas y patas. Con esta modificación, los frigoríficos brasileños podrán aprovechar prácticamente la totalidad del animal con destino a la exportación.

El cierre de las negociaciones coincidió con el término de una exhaustiva gira de inspección técnica realizada por inspectores chinos. Durante varias semanas, la delegación visitó establecimientos cárnicos, mataderos, granjas y laboratorios oficiales en seis estados de Brasil para verificar el cumplimiento de los estándares de bioseguridad. Aunque la misión abarcó sectores de carne bovina y avícola, por el momento no se han notificado nuevas plantas autorizadas para estos últimos rubros.

El impacto económico proyectado es inmediato. Según estimaciones de la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA), la medida permitirá colocar más de 100.000 toneladas anuales de estos nuevos subproductos en territorio chino. En términos financieros, la cifra se traduce en un incremento de ingresos superior a los 100 millones de dólares al año.

China representa un mercado de subproductos porcinos valorado en cerca de 2.500 millones de dólares anuales. Con este paso, la agroindustria brasileña no solo diversifica su cartera exportadora, sino que eleva la rentabilidad de su cadena productiva al monetizar cortes que en el mercado doméstico tienen una demanda significativamente menor.

Salto, 6 de octubre de 2026