Hubo dos hechos de violencia en el sector que han generado, particularmente el primero, una fuerte reacción pública que evidencia una clara adversidad de la sociedad en su conjunto hacia el sector agropecuario. Situación que ha generado mal humor entre los productores que «se han sentido agredidos de una forma que no es justa» según el Cr. Walter Texeira Nuñez, directivo de la Asociación Agropecuaria de Salto.
Este tema fue tratado en la reunión del Consejo Directivo de la Federación Rural del Uruguay aquí en Salto y se reafirma el posicionamiento de «esperar el dictamen de la justicia» para expedirse públicamente del tema y al mismo tiempo exigir respuesta de los actores públicos involucrados con expresiones que se consideran inapropiadas por parte de la gremial.
El representante de la gremial salteña dijo que «nos preocupa el dominio, en la fuerza de gobierno, de sectores que han demostrado una aversión a la actividad agropecuaria, particularmente hacia los productores rurales, que se ha visto reflejada en las últimas situaciones que hemos vivido acá en Salto». Texeira Nuñez sostuvo que «en algún momento tendrán que dar explicación», porque los comentarios que se realizaron al respecto «tiene el humor de los productores realmente muy mal porque se han sentido agredidos de una forma que no es justa».
Para el productor «lo menos que podemos exigir, como dice mi amigo Carlos Secco, es respeto hacia una actividad que es complicada que tiene una gran responsabilidad porque el destino del país descansa sobre los hombros de la misma» y agregó que ese respeto que exigen es hacía un productor que «arriesga y que da muchísimo de sí, por una actividad de la cual dependemos todos».
Situación muy puntual
Al igual que en otras ramas de la sociedad en el campo también existen los diferendos entre los propios trabajadores y entre los mismos y el propietario del establecimiento, sin embargo son muy puntuales los casos donde se llega a este tipo de violencia, la cual es rechazada de plano por parte de la gremial.
Walter Texeira Nuñez dijo que «esta fue una situación muy puntual, de la cual paso hace poquito otro evento y ha pasado algún otro evento que no han tenido la misma repercusión, alguno de ellos afectando gravemente a productores rurales», haciendo referencia a un hecho acontecido en la zona de la colonia Aparicio Saravia, en Masoller, donde un productor fue agredido por su empleado y estuvo meses en coma hasta que logro recuperarse.
Para el integrante de la Asociación Agropecuaria de Salto la repercusión que alcanzó este hecho puntual en el establecimiento Flor de Ceibo, «deriva de una situación política, de una necesidad de hacer determinado ruido en determinadas cosas, la agresión no solo la recibimos los productores agropecuarios del departamento de Salto, la recibieron todos los productores agropecuarios del país por cómo se manejó y las cosas que se dijeron».
Si bien los integrantes de la Federación Rural del Uruguay no ocultan su malestar y preocupación respecto al tema, en dicha reunión se ha mantenido «esperar el dictamen de la justicia y de acuerdo a esto seguramente debemos tomar acciones las gremiales» sostuvo Texeira Nuñez.
Preparar a los productores
En muchos de los diferendos entre los trabajadores es muy normal, debido a la convivencia a nivel de campo, que los mismos se solucionen con la intervención del productor mediando en el conflicto, sin embargo lo que debe hacer es notificar a las autoridades y tomar las medidas disciplinarias que permite la ley con sus empleados, al igual que en cualquier empresa a nivel de las ciudades.
El directivo de la gremial salteña dijo que «sin duda tenemos un debe en ese tema, en la preparación incluso de los productores a cómo reaccionar convenientemente, porque son cosas que para las cuales muchas veces no estamos preparados por las propias características del medio rural».
Según explico el productor «es un medio rudo, que tiene sus propios códigos de convivencia y de manejo y que hay que conocerlos muy bien para manejar el personal, para tratar de mediar entre las relaciones entre personal y evitar este tipo de cosas». Texeira Nuñez sostiene que «quien ha vivido la mayor parte de su vida o ha estado en contacto con la producción los conoce y más o menos se maneja. Pero existen estos riesgos y tenemos que reconocer que existen».
Este tipo de situaciones pueden incrementarse debido a la necesidad de mano de obra que se ha venido observando a nivel del sector agropecuario. En su momento el campo sufrió una migración de los trabajadores al área urbana y a empleos, como el de la construcción, que ofrecían mejores ingresos y que actualmente ha dejado atrás a un número importante de mano de obra.
El productor dijo que «hay gente de afuera del sector que está ingresando como mano de obra a los establecimientos porque no encuentra otro trabajo en la ciudad y a veces esa gente es ajena a algunos códigos de respeto y de tratamiento dentro del propio personal y eso puede hacer saltar reacciones que no están previstas por esa falta de conocimiento de los códigos sobre todo de manejo en el trabajo rural».
Reconoció que «hay que mejorar» y sostuvo que es «parte de la realidad que viene cambiando más rápido de lo que podemos adaptarnos a la misma».


