Uruguay ratifica su negativa a la venta de Marfrig a Minerva

La Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia (CPDC) del Ministerio de Economía y Finanzas de Uruguay reafirmó su negativa a la venta de plantas de la multinacional cárnica Marfrig a su par Minerva, argumentando riesgos sustanciales para la competencia en el mercado de compraventa de ganado bovino. Esta decisión coloca ahora la responsabilidad en manos del Poder Ejecutivo, que tiene plazo hasta diciembre para decidir si respalda o rechaza la resolución final. En caso de que se ratifique el fallo, Minerva y Marfrig aún podrían apelar ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA).

El rechazo inicial de la Comisión se emitió en mayo, cuando sostuvo que las «eficiencias planteadas por las partes no logran compensar los riesgos asociados a la reducción de la competencia en el mercado». La CPDC advirtió que la operación podría generar una «distorsión de mercado» con consecuencias negativas para los productores de ganado en términos de precios y para los consumidores en el acceso a productos de calidad.

Según la resolución, «un nuevo escenario de mercado altamente concentrado y con posición dominante de una empresa, especialmente en función de la capacidad que adquiere Minerva de presionar a la baja los precios pagados al productor, puede modificar la tendencia de precios en el largo plazo», lo cual podría perjudicar el equilibrio en el sector ganadero.

Minerva defendió su propuesta argumentando que la compra «no disminuye significativamente la competencia y, en cambio, genera ganancias de eficiencias relevantes», como beneficios operativos y logísticos.

La compañía afirmó además que la definición del mercado de hacienda protegía a ciertos actores de la industria, como los productores, cuando la legislación de defensa de la competencia no tiene como objetivo esta protección directa. Sin embargo, la Comisión resaltó que si Minerva alcanza la posición de mercado que pretende, se traduciría en un 43,5% de poder de compra, dominancia que implicaría efectos negativos en los precios.

La CPDC basó parte de su decisión en el antecedente de la adquisición del frigorífico BPU por parte de Minerva, en la que la empresa defendió a Marfrig como su principal competidor debido a su tamaño y presencia regional. Con la nueva fusión, según el análisis de la CPDC, se reduciría aún más la competencia, dado que Marfrig quedaría debilitado, y los restantes agentes del sector mantendrían cuotas de mercado menores frente al conglomerado resultante de Minerva.

El próximo paso será la evaluación del Poder Ejecutivo, que debe ponderar los argumentos expuestos y determinar si esta operación es, finalmente, compatible con los intereses del mercado uruguayo.

Salto, 30 de octubre de 2024

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