
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) ha pronosticado un aumento significativo en las importaciones de arroz chino para el año 2025. Este incremento se debe a la reciente flexibilización de las restricciones de exportación impuestas por India, lo que ha llevado a una caída esperada en los precios del arroz en Asia.
Así, China está proyectando un retorno a los volúmenes de importación de sus proveedores tradicionales de arroz de grano largo, que incluyen a Vietnam, Myanmar, Pakistán, Tailandia y Camboya. Esta noticia resuena en un contexto donde, entre enero y septiembre de 2024, las importaciones de arroz en China totalizaron 980.000 toneladas, un 54,2% menos que en el mismo período del año anterior.
Según los datos, Myanmar fue el principal proveedor, con 334.000 toneladas, representando el 34,7% del total. Le siguieron Tailandia y Vietnam, con 252.000 toneladas (26%) y 248.000 toneladas (25,8%), respectivamente. Además, Camboya contribuyó con 65.000 toneladas, equivalente al 6,6% de las importaciones chinas. Este notable descenso en las importaciones refleja una disminución del 55,2% en la campaña agrícola 2023/24, que abarca de octubre a septiembre, donde China importó un total de 1,48 millones de toneladas.
El panorama para el arroz en el mercado asiático podría cambiar drásticamente en el futuro cercano. La flexibilización de las políticas de exportación de India, uno de los principales productores de arroz del mundo, está configurando una nueva dinámica comercial que podría beneficiar a China en su búsqueda de abastecimiento. Este movimiento no solo impacta la economía china, sino que también tiene implicaciones para los países exportadores de arroz que han estado enfrentando desafíos en sus mercados.
Salto, 30 de octubre de 2024
