
En el marco de la Expo Melilla, arribó al país de la mano del Instituto Nacional de Carnes (INAC) el especialista en temas ambientales Frank Mitloehner. En su visita al país también recorrió las instalaciones de la Central de Pruebas de Kiyú, donde el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) desarrolla junto a la Sociedad de Criadores de Hereford del Uruguay un proyecto de estudio sobre las emisiones de gases de efecto invernadero.
El Ing. Agr. Gabriel Ciappesoni, investigador del programa de carne y lana de INIA; dijo que Uruguay está «muy alienado» con lo que pregona el técnico internacional. En este sentido el señaló que hubo una visión muy positiva de Mitloehner sobre el trabajo realizado en el país, pero admitió que han quedado algunos mensajes para trabajar a futuro.
El investigador de INIA dijo que nuestro país debe bajar a tierra los trabajos que se vienen desarrollando, y adelanto que se está trabajando «con algunos predios en forma piloto, y relacionado con algunas certificaciones o verificaciones de productos». Uruguay tiene que «empezar a cuantificar en forma concreta, en diferentes tipos de sistemas, cuanto es lo que se emite en cantidad de producto, o de lana o de carne».
Para Ciappesoni se debe trabajar más allá del tema de carbono o metano, «no hay que quedar solamente enfocados en este tema, es lo que muchos técnicos nos están diciendo, especialmente Uruguay que tiene muchas ventajas que puede ofrecer a sus productos, por ejemplo lo que es la producción de carne a pasto, una producción muy basada a campo natural, con toda la biodiversidad asociada que tiene eso».
El especialista dijo que desde la investigación se trabaja con certificadoras internacionales para que los indicadores que se están desarrollando puedan ser asociados a nuestros productos. Indicó que «la acción de bajar a tierra realmente estos indicadores» permitirá a nuestro país «demostrar que realmente somos lo que decimos», pero al mismo tiempo avanzar en el diseño de estrategias o transiciones agroecológicas, con productos más amigables con el medioambiente.
«Si nosotros nos quedamos de una forma pasiva va a ser todo impuesto» dijo Ciappesoni en cuanto a las certificaciones de nuestros productos, porque «las certificadoras internacionales van a decir quiero que lo que midan sea determinada cosa» por lo que la interacción que se está desarrollando con algunas empresas internacionales permite que levanten indicadores que han sido investigados y desarrollados en Uruguay.
Indicó que «el Índice de Integridad Ecosistemática, que ha sido desarrollado por Oscar Blumetto en INIA» es un ejemplo de esa interacción. Explicó que es indicador «incorpora varias de estas cuestiones ambientales como es la calidad de agua, o la conservación del suelo y de los pastizales, y eso lo han visto ellos como algo que puede ser aplicable a nivel internacional».
Además Uruguay ha sido invitado a desarrollar en Europa un trabajo que se ha desarrollado dentro del programa Smarter, que está dedicado al ovino y caprino. «En este proyecto hay un componente que se dedica a todo lo que es el análisis del ciclo de vida» del animal «que el único que lo ha hecho hasta ahora ha sido Uruguay, y de hecho nos han propuesto hacerlo en los diferentes sistemas en Europa» dijo Ciappesoni.
«A nosotros nos interesa mucho desde INIA poder colaborar con estas empresas internacionales para que los indicadores que vienen de afuera realmente se adapten, que se adapte la metodología de como registrarlos también a Uruguay, porque nuestro país tiene ciertas particularidades, pero que también ciertos indicadores que se desarrollen aquí, como el que mencione, puedan ser también tomados y vendidos junto con nuestros productos porque tenemos ahí diferencias competitivas muy buenas» agregó el profesional.
Salto, 5 de abril de 2022
