La Asociación Uruguaya de Ganaderos del Pastizal (AUGAP) realizó un foro a través de Whatsapp en el cual se intercambiaron consideraciones y comentarios sobre el déficit hídrico que afecta nuestro país en la actualidad.
El Ing. Agr. Marcelo Pereira Machín, actual director de la Regional Litoral Norte del Instituto Plan Agropecuario, pero además socio de AUGAP e integrante del foro, realizó una presentación y contesto varias interrogantes sobre la situación.
No es algo anormal
En el mismo el profesional señaló que «en nuestro país no es algo anormal» las situaciones de déficit hídrico y que además «la vegetación se ha moldeado con dos fuerzas que son convergentes» por un lado «el pastoreo de las especies y las sequías».
Según explicó Pereira, estas «dos fuerzas desembocan en características de las plantas que las hacen resistentes, tolerantes o con capacidad de evadir estos fenómenos tanto como el de ser pastoreado o el de la sequía».
Explicó que estos fenómenos se han registrado a lo largo de la historia de nuestro país y recordó que «en el siglo 17 no se pudieron organizar revoluciones porque los caballos estaban flacos por la sequía» y que en la memoria se encuentran «la sequía del 14, del 65, antes una enorme en el 42, recientemente la del 88-89 y luego una serie de sequias más recientes», por lo cual reafirmó que «no es un fenómeno raro, es algo con lo cual el ganadero debe lidiar periódicamente».
Sequía y crisis forrajera
El Ing. Marcelo Pereira sostuvo que la sequía y la crisis forrajera son dos cosas diferentes. Explicó que «la sequía es la falta de agua que muchas veces puede desembocar o no en crisis forrajera», la diferencia radica en la capacidad de los productores de acumular pastura de los períodos anteriores a la falta de agua.
El déficit hídrico puede representar o no, una crisis forrajera, dependiendo de la extensión en el tiempo del mismo o de la instrumentación de «sistemas de manejo, como lo es el diferimiento de pasto, que nos permitan entrar en estaciones críticas como es el verano donde es posible que falte el agua», por lo cual remarcó que «a veces las sequías no determinan crisis forrajera».
Heterogeneidad
La situación de crisis forrajera a nivel del país es muy heterogénea en la actualidad a pesar de «que aún en el mismo lugar donde llovió muy poco hoy se encuentran situaciones con bajísima disponibilidad de pasto del orden 3 centímetros o menos y alambrados por medio situaciones de 4 o 5 o más disponibilidad de pasto».
Desde su análisis estas situaciones se observan debido a que el manejo realizado por los productores de las pasturas «ha operado de tal manera que algunos tengan pasto y otros no», por lo tanto es de vital importancia «el manejo» y de extrema importancia «la carga» animal que hoy se tiene sobre los campos.
Pereira recordó que esta situación de déficit hídrico «se alertó en meses anteriores» y se marcó en ese momento «que el país estaba cargado y que estaba en una situación muy vulnerable de venir un déficit hídrico», lo cual ocurrió y está ocurriendo, llevando a que existen «situaciones donde no llueve desde el mes de octubre en algunas parte del basalto y otras parte del país», lo que en «definitiva a algunos les ha pegado fuertemente y a otros no tanto». El manejo de las pasturas a tiempo y el ajuste de la carga le han otorgado a los productores «oxígeno o tiempo para tomar decisiones con más tiempo o mejor pensadas, entonces eso pone en dos situaciones totalmente diferentes a los productores».
Herramientas
Ante esta situación el Ing. Marcelo Pereira dijo que las principales preguntas que actualmente el productor debe responder para tomar decisiones en este momento como «¿Qué podemos hacer hoy?» y «¿Con que herramientas contamos para tomar decisiones» partiendo de situaciones de disponibilidad de pasturas muy baja, «eso quiere decir tres centímetros o dos centímetros y medio» y «sabiendo que el ganado tiene baja performance con menos de cinco centímetros» de pasto.
En este sentido dijo que el productor cuenta con dos herramientas de fácil acceso a través de un teléfono celular, como lo son la «Calculadora de carga» y el «Modelo Megane», que pueden accederse a través de la aplicación Google Play, las cuales son gratuitas.
«Con la calculadora de carga uno puede calcular rápidamente que carga tiene y ahí se tiene una hoja de referencia para saber si esta pasado o no esta pasado de carga» dijo Pereira. A partir de esta referencia se puede «simular en el Megane, suponiendo un potrero o que toda su estancia es un potrero, cuál será el desempeño de ganado suponiendo que partimos de un potrero con determinada cantidad de pasto y con determinada cantidad de vacas y ovejas».
Estas herramientas permiten que el productor pueda experimentar de forma virtual cual será el «desempeño de ese ganado en cuanto a la condición corporal o en cuanto a ganancia o pérdidas de kilos en el trimestre que quiera simular, suponiendo que el clima venga muy bien, venga normal, mal o muy mal».
Pereira explicó que sus análisis se realizan frente a una situación climática normal, pero que el productor podrá optar por realizar sus análisis en situaciones más adversas desde el punto de vista climático y a partir de los diferentes resultados adoptar los recaudos correspondientes en cada situación.
Proyección
El profesional explicó que es posible esperar, de acuerdo a su análisis, «partiendo en una situación en febrero de tres centímetros de pasto, con vacas que están en una situación corporal de 3,5» con una simulación en el sistema Megane para «el primer trimestre que es febrero, marzo y abril, y el segundo trimestre que es mayo, junio y julio», siempre teniendo en cuenta que la simulación se realiza con una proyección de clima normal y «con tres cargas: una ajustada, una poquito pasada y muy pasada de carga, en este caso simule con una carga de 0,7, 0,8 y 0,9, aproximadamente son cargas que tienen un 19% y un 34% más de carga».
«De venir normal el clima, la altura de pasto aumenta al final del primer trimestre, o sea que a fines de abril de llover normal al partir de 3 centímetros podemos llegar con 5 centímetros» explicó Pereira. En cuanto a la condición del ganado dijo que «hasta los 5 centímetros es imposible que mejoren la condición, entonces pierden condición de 3,5 a 3,2, aun de venir la condición normal y con carga ajustada». En el caso de tener «cargas un poquito pasadas o muy pasadas, la altura de pasto aumentan muy poquito y baja aún mas de condición corporal».
En el segundo trimestre analizado «la altura de pasto con carga ajustada se mantiene o baja un poquito y las vacas siguen bajando de condición un poco también, un poquito, se podría suponer que casi mantienen condición corporal pero mantienen condición corporal de 3,2». A modo de resumen Pereira dijo que «vamos a entrar a un otoño, aun viniendo normal, con baja disponibilidad de pasto, con las vacas perdiendo un poco de condición y la mejor situación es la de la carga ajustada, la menos mala de las otras, pero no es buena tampoco».
Carga
El técnico del Plan Agropecuario dijo que «hay que ajustar carga, el Uruguay esta pasado de carga». Reconoció que muchos productores vienen tomando esta decisión de ajuste de cargas desde hace meses, pero remarcó que «de no ajustar la carga entraríamos rápidamente en un sistema de suplementación que iría a 250 o 300 días y eso muy posiblemente signifique que compremos de nuevo la vaca comprando ración».
La situación actual de las empresas desde el punto de vista económico y financiero «están muy complicadas» sostuvo Pereira por lo que afirmó que «no podemos agregarles más costos a las empresas y debemos priorizar las medidas de bajo costo».
Como medidas señaló que «lo fundamental es ajustar carga porque de suplementar vamos a suplementar la menor cantidad de animales posible» y luego insistió en la toma de medidas de manejo que determinen un menor requerimiento por parte del ganado. «El diagnóstico de actividad ovárica, que progresivamente va perdiendo vigencia porque los entores están terminando, las ecografías nos permiten sacar una foto y ver que ganado esta preñado que ganado debemos priorizar, con que ganado nos vamos a quedar y que ganado podemos vender».
Mensaje contradictorio
Pereira explicó que «hay gente que ya está tomando medidas de venta de ganado desde diciembre y hay gente que está adelantando la venta de terneros y todavía hay precios buenos». Sin embargo este mensaje es contradictorio según el profesional.
El mensaje es «un mensaje correcto» dijo Pereira con respecto a que el productor debe bajar la carga animal en sus predios, sin embargo reconoció que es «contradictorio con respecto al tema de la aftosa, que inviabiliza el movimiento rápido de ganado». En este sentido dijo que se está realizando la gestión ante el ministerio para «agilizar» el ajuste de la carga.
Segunda crisis forrajera
De acuerdo a Marcelo Pereira «una cosa segura que tenemos es que tendremos una segunda crisis forrajera en el invierno, esa es segura que la vamos a tener». El profesional recordó que «el desempeño de los animales en el invierno depende de la altura del pasto con el cual entremos al invierno», por lo cual, de acuerdo a las proyecciones, la posibilidad de una crisis forrajera en la estación más fría del año es prácticamente inevitable.
«La única manera de juntar pasto es aprovechar el otoño haciendo diferimiento de forraje», para hacerlo dijo que se debe realizar un «sistema de pastoreo» que permita ese diferimiento «o si no se hace de forma voluntaria cerrando un potrero en el otoño y juntando pasto para el invierno». Ese traslado de reservas de pasturas se logra con un otoño normal, es decir con lluvias dentro del promedio y «siempre y cuando tengamos la carga ajustada, de otra manera es imposible juntar pasto en el otoño».
Pereira recordó que «los pronósticos algunos son malos y otros son buenos, algunos dicen que no va a llover hasta mayo o que no se regulariza las lluvias hasta mayo y otros dicen que ya en marzo se comienza a regularizar al cosa, hay que esperar lo mejor y prepararse para lo peor, pero este otoño es una estación clave y cuanto antes tomemos medidas al respecto nos parece bien importante».
