
La Comisión de la Unión Europea ha emitido un comunicado en el que se confirma que una gran cantidad de miel importada a la UE no cumple con las disposiciones de la «Directiva de la Miel».
Según las investigaciones realizadas, el 46% de las 320 muestras de miel importadas se consideran sospechosas de estar adulteradas, lo que representa un aumento significativo del 14% obtenido en 2015-2017.
China ha sido el país de origen con la tasa más alta de muestras sospechosas (74%), seguida por Turquía (93%) y el Reino Unido (100%). Además, se ha detectado que más del 57% de los operadores han exportado envíos de miel sospechosos de estar adulterados con azúcares extraños, mientras que más del 60% de los operadores han importado al menos un envío sospechoso.
Las malas prácticas incluyen el uso de jarabes de azúcar para adulterar la miel, análisis en laboratorios acreditados para eludir una posible detección, uso de aditivos y colorantes para adulterar la verdadera fuente botánica de la miel, enmascaramiento del verdadero origen geográfico y eliminación del polen.
La Comisión ha debatido un seguimiento adecuado de esta acción coordinada con las partes interesadas y las autoridades de los Estados miembros. Se ha destacado la necesidad de que los operadores de empresas alimentarias cumplan con las obligaciones establecidas y enfaticen la necesidad de acciones correctivas. Se ha invitado a los Estados miembros a aumentar los controles en el mercado y en las fronteras de la UE y adaptar sus técnicas de investigación.
La Comisión también ha recordado la necesidad de cumplir con las normas de comercialización de la UE y garantizar que los alimentos comercializados en el mercado de la UE cumplan los requisitos de la legislación alimentaria nacional y de la UE.
Salto, 24 de marzo de 2023
