Un Solo Uruguay presentó documento con propuestas sobre el endeudamiento

En la tarde de hoy el movimiento Un Solo Uruguay presentó un documento al gobierno, en el cual establece la situación actual del endeudamiento a nivel de los diferentes sectores económicos y una serie de propuestas para revertir la situación.

En el documento presentado, el movimiento aclara «que acá no se pide quitas de las deudas contraídas para nadie, todos estamos cansados de pagar las cuentas de otros, así que como regla general que cada uno se haga cargo de sus compromisos». Pero advierte que este tema es acuciante en muchos sectores de la sociedad.

En un resumen del endeudamiento interno de las empresas en el país con el sistema financiero, establecen que se ha llegado al nivel más alto de morosidad desde julio de 2011. En aquel momento el endeudamiento en la banca ascendía a 1.054,44 millones de dólares con un 0,6% de morosidad, cuando en la actualidad las cifras ascienden a 2.105,06 millones de dólares con un 11% de morosidad.

Si bien la toma de créditos comienza a descender desde el año 2016 en la banca financiera, el nivel de morosidad registra un crecimiento importante. Dentro de los diferentes sectores industriales el destinado a la elaboración y conservación de frutas, legumbres y hortalizas es el que registra un mayor nivel de morosidad (55%), le siguen el sector de elaboración de vinos (23,9%) y luego la construcción con el 16,7%.

Dentro del sector agropecuario, el mayor volumen de créditos en montos, es el sector ganadero pero actualmente tiene una morosidad del 3,46%, en tanto que el sector de oleaginosos posee un 23,2% de morosidad y la fruticultura (sin los vinos) el 18,2%. A nivel de las familias, el endeudamiento pasó de 4.069,18 millones de dólares en julio de 2011 a 6.281,06 millones de dólares en la actualidad, con un nivel de morosidad que paso del 6,6% al 3,3%.

Endeudamiento privado

Ante la situación de endeudamiento y el crecimiento de la morosidad en la banca oficial, ha crecido el financiamiento a nivel del sector privado en los últimos años. Por ejemplo en el caso ganadero los escritorios rurales han financiado un importante número de compras de haciendas, cifra que estiman supero los 80 millones de dólares en 2017. Pero además se suma el tema de insumos, servicios y transporte.

En el caso de los granos se estiman entre 150 y 200 millones de dólares en el último ciclo de sorgo, maíz, soja, etc. En tanto que para el arroz es de 30 millones. Se aclara por parte del movimiento que estos números no son exactos, debido a las dificultades que se tienen para acceder a este dato, ya que son negocios entre privados.

Clima

A toda esta situación de endeudamiento se le suma la problemática del clima en este último período donde se estiman pérdidas importantes en la parte ganadera, debido a menores niveles de preñez. En el sector agrícola por las pérdidas productivas a nivel de campo, por ejemplo de la soja, pero que es extensible a otros granos.

Este impacto en el sector primario de la producción también comienza a mostrar los primeros coletazos en los diferentes sectores de la sociedad uruguaya, una sociedad que sin lugar a dudas y así lo muestra la historia, es agrodependiente; por ejemplo en el sector del transporte donde se estimó una pérdida de 115.000 viajes por las pérdidas productivas en el sector agrícola, principalmente de la soja.

Ante estas situaciones, el movimiento ha realizado una serie de propuestas que transcribimos a continuación:

Propuestas

Es preocupante que en Uruguay la mayoría de los créditos sean de corto plazo, lo que ante cualquier coyuntura negativa dificulta enormemente afrontar los vencimientos en tiempo y forma. Por otra parte las perspectivas de mediano y largo plazo de los principales productos exportados son alentadoras. Es por estas razones que se debe solucionar la problemática actual y plantearse una reestructura para que esto no se repita sistemáticamente.

Cada sector integrante de la cadena productiva tiene sus peculiaridades, por lo tanto se deberían buscar soluciones particulares para cada uno. Pero es impostergable solucionar la problemática general ya que el efecto en la economía nacional será grave si no hay soluciones urgentes.

El esquema general de re perfilamientos de deuda bancaria que se propone es el siguiente:

– Sector primario: re perfilar el endeudamiento actual en los préstamos vinculados a procesos productivos del sector primario a 5 años con el vencimiento del primer compromiso a junio de 2019 para que todos los sectores puedan afrontarlos sin tener que bajar la cortina., incorporar dentro de estos re perfilamientos bancarios las deudas comerciales que han contraído los productores y que no pueden ser cubiertas en este ejercicio.

– Sector industrial y construcción. Tomando en cuenta que muchos de estos préstamos son para inversiones de largo plazo, el re perfilamiento de estas deudas deben ser a 10 años o más, de forma de permitir que se acompasen los tiempos de la generación de ingresos con el del pago de la deuda.

– Sector servicios y transporte de carga. Al igual que en la industria, en este rubro el endeudamiento principal corresponde a inversiones en equipos, cuya vida útil es de al menos 10 años, por lo que es necesario re perfilar las deudas al plazo antes mencionado, para que la deuda se pueda pagar en un periodo similar a la vida útil de los equipos.

– Sector comercio. En este sector se debe atender principalmente al sector minorista, que es el eslabón más débil de la cadena y donde se concentra la mayor cantidad de pymes. Para este sector se debe pensar en re perfilamiento de deudas de tres a cinco años, pero es central para estos dar condiciones de competitividad en lo que hace a las comisiones y adelantos que se retienen por medio de las tarjetas de crédito y debito, las cuales son significativamente desventajosas con respecto a las grandes cadenas y superficies.

Todos estos reperfilamientos de deuda deben incluir como característica que los que adhieran al sistema no pasen a categoría de cliente que afecte su vinculo con el banco o los coloque en una situación de no poder seguir operando en el sistema financiero, el ideal es que se mantengan todos en la categoría 1, cumpliendo siempre con la presentación de documentos que piden comúnmente los bancos.

Es necesario también agilizar el acceso a estos planes ya que al 31 de mayo comienzan a vencer muchos de los pagos financiados sobre todo a nivel comercial, que es donde se visualiza el mayor riesgo de corte de la cadena de pagos.

Otras consideraciones

– Un sector que deberá ser tenido en cuenta según su rubro de actividad son los colonos, permitiendo re perfilar sus deudas por pago de arrendamiento con el INC a 8 años y con tasas de interés por debajo de las de mercado, ya que las mismas en general están fijadas en pesos.

– Por otra parte, ante la situación actual y de no mediar acciones directas del estado, es de esperar dificultades para los próximos ciclos productivos en lo que hace a los avales bancarios a las empresas importadoras de insumos, por lo tanto se hace necesario definir los mecanismos que aseguren el abastecimiento de insumos para la cadena productiva.

La cadena de pagos ya está con serias dificultades y es probable (si lo anterior no sucede) que sufra cortes en breve, arrastrando al país a una crisis sin precedentes, reducciones de valores, carpetas peor calificadas y ejecuciones que supondrán pérdidas para el sistema financiero, la magnitud de las mismas será directamente proporcional a la cantidad de empresas que cesen la actividad.

La caída en la actividad repercutirá en el eslabón más débil de la economía, los asalariados. Cada puesto de trabajo que se destruye acarrea un problema social.

Creemos que la solución a esta problemática pasa por una decisión política y no sólo no perjudica las arcas del estado sino que la no actuación sobre la temática generará un déficit muy difícil de remontar.

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