La producción de granos en Ucrania enfrenta un escenario crítico para el próximo año. De no resolverse las limitaciones logísticas para reanudar las exportaciones en los próximos seis meses, el país podría registrar una caída de hasta 12 millones de toneladas en su cosecha de 2027 debido a una reducción forzada en la superficie de siembra.

Así lo advirtió Yevhen Osypov, director ejecutivo del gigante agroindustrial Kernel, durante su intervención en el Foro de Resiliencia Económica de Forbes Ucrania en Kiev. Osypov explicó que, con los puertos marítimos cerrados, Ucrania apenas podrá despachar alrededor de 20 millones de toneladas de los 50 millones de toneladas de productos agrícolas que necesita colocar en el exterior, lo que representa solo el 40% de su capacidad exportadora.
Ante la insuficiente eficiencia de los corredores habilitados y la imposibilidad de que los puertos del río Danubio absorban los volúmenes manejados en 2022-2023 por cuestiones de seguridad y restricciones logísticas, el modelo de negocio tradicional ha dejado de ser viable. Frente a este panorama, las compañías agrícolas se ven obligadas a reestructurar sus operaciones, priorizando el procesamiento local y el envío de productos con mayor valor agregado en menores volúmenes, al tiempo que intentan sostener la compra de semillas oleaginosas a los productores locales para evitar un colapso mayor en el campo.
Salto, 28 de septiembre de 2026
