Con la cosecha de cultivos de invierno ya terminada en la zona, el Ing. Agr. Martín Córdoba de Calsal, dijo que «los rendimientos estuvieron bastante dispares» en esta zafra pero que la cosecha fue «verdaderamente corta, rápida, el clima para eso ayudo».
Los rendimientos se encuentran lejos de las expectativas, según explicó el profesional «las primera chacras que se trillaron dieron un panorama bastante promisorio pero después a medida que fue avanzando la cosecha los resultados no los pudimos concretar».
En ese sentido «lo que mejor anduvo estuvo cerca de los 3.500 kilos por hectárea, pero tuvimos chacras de 1.500 también, entonces el promedio debería situarse en los 2.000 y pocos kilos». Este promedio también se encuentra lejos de que los números cierren positivamente, «con 2500 kilos no cubrís los números» sostuvo Martín Córdoba.
Además del volumen de kilos que se pueda recoger desde las chacras, en el caso del trigo es muy importante el tema de la calidad, «eso se está analizando pero también, porque tiene que ser de buena calidad, calidad panadera para el uso del molino».
El Ing. Martín Córdoba dijo que actualmente no hay señales de mejoras en los valores del cereal, sin embargo no descartó que «sí algún productor puede aguantar algún trigo de buena calidad, quizás más adelante pueda conseguir algún mejor precio». Esta posibilidad según explicó puede generarse únicamente por la ausencia del producto en el mercado interno, porque a nivel internacional «no hay ninguna señal de que pueda haber alguna suba».
Bueno para unos, malo para otros
Un ángel o un villano, cualquier uno de los adjetivos caben para definir la sensación que provoca el clima a nivel de los productores, quienes cosechaban el trigo necesitaban un período sin precipitaciones y quienes estaban sembrando la soja, a la inversa y ahí la dualidad tan marcada en las sensaciones. Martín Córdoba dijo que «hay que reconocer el coraje que tienen los productores que con esta poca lluvia han sembrado prácticamente todo lo que había que sembrar y la verdad que viene naciendo acorde a lo esperado».
Para el profesional, la disponibilidad de maquinaria que existe actualmente en la zona «ayuda mucho, porque en corto tiempo se logra hacer áreas importantes y se logra aprovechar la poca humedad que viene después de esas escasas lluvias».
Las expectativas para adelante son dependientes de lo que pueda pasar con el clima, si los cultivos se logran implantar de la mejor manera posible es un primer paso, «después viene todo lo que es la época de floración donde se juega el partido en serio y si bien falta bastante los pronósticos no son muy alentadores, por lo menos esperemos que no sean tan graves como en algún caso se comenta».
Riego
Córdoba explicó que el riego es una herramienta muy importante en estos momentos donde la faltante de precipitaciones juega un rol preponderante en el desarrollo de los cultivos, sin embargo dijo que «en nuestra zona no es una práctica generalizada, capaz que hay mucha gente que tiene agua pero no tiene las condiciones, ya sea para regar o por la sistematización de chacras, por los conocimientos, por el personal. No es cualquiera que agarra y dice tengo agua y riego, hay que tener toda una planificación previa que no está generalizada entre los productores».
