Plaza Rural colocó el 86% de la oferta de invernada

En su primer día de ventas del remate 189 de Plaza Rural, el consorcio de rematadores logró colocar el 100% de los ovinos y el 86% de las categorías de invernada, en una venta que ajusto a la baja los valores de los vacunos.

El martillero Francisco Cánepa, principal del escritorio Rúben F. Cánepa, dijo que fue «un remate excelente», principalmente por la situación que hoy gira entorno al negocio ganadero, tanto por la situación de conflictos en la industria frigorífica, así como también la incidencia de la falta de precipitaciones que comienza a sentirse en los campos.

En ovinos, el rematador resalto la colocación total de las más de 6.000 cabezas. Cánepa resalto los buenos valores que se pagaron por las majadas merino con años de selección, así como también aquellos lotes que fueron seleccionados para futuras madres. En tanto el resto de los ovinos, tanto de invernada como para abasto se colocaron rápidamente con puja entre productores, el abasto y alguna industria frigorífica que estuvo presente en las compras.

Posteriormente al ovino, las ventas continuaron con los vacunos, donde también remarcó la preferencia por los buenos ganados, que al pasar por pista fueron reconocidos por los compradores con los mejores valores. Particularmente del escritorio, Cánepa resalto su conformidad con la venta de la oferta para la jornada de ayer, con el destaque para los dos lotes de novillos de 2 a 3 años de Ana Clara Berreta Tellería, ganados pesados con 430 kilos pero un Hereford muy reconocido en las ventas de Plaza Rural que tuvieron más de cinco productores pujando por el mismo. El promedio que alcanzaron estos dos lotes fue de U$S 1,54, por lo que «para nosotros fue un muy buen día».

En lo que respecta al resto de las categorías ofertadas, Cánepa resalto el promedio alcanzado por los terneros al bulto y recordó que en su gran mayoría estaban haciendo el año y algún mes más, por lo que algún lote podría haber estado en la categoría de novillos de 1 a 2 años.

El rematador dijo que la demanda estuvo pareja en prácticamente todas las categorías, pero si se destacó cuando ingresaban a la venta «los buenos ganados, reconocidos, de buena genética, que como todo el año se pagaron muy bien. Además en estos casos, cuando entran estos ganados, las distancias no influyen en los precios, por ejemplo la ternerada de El Tereré, era pesada y se vendieron a U$S 2,00 y se viene para el sur del país».

Un cliente de hace 50 años

Francisco Cánepa hizo un punto a parte en la consideración del remate y remarcó un hecho que muy pocas veces ocurre y que resalta la trayectoria de una familia con muchos años en el rubro consignatario, como en este caso.

«Hoy tuve la alegría de venderle un ganado a un hombre que había logrado comprar su primer ganado hace 50 años atrás, en vida mi padre. Me contaba que su primer ganado se lo habia comprado a mi padre» dijo el rematador. «Es muy reconfortante ver que un productor después de tanto tiempo se acuerde y siga confiando en nuestro trabajo», agregó.

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