MGAP saluda a los trabajadores con la historia de una productora

El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) publicó en su página web en el día de ayer, un saludo al trabajar rural en su día y lo acompañó con la historia de vida y trabajo de dos asalariados y productores rurales.

Mensaje

Como cada año, desde la Dirección General de Desarrollo Rural del MGAP saludamos a las y los trabajadores rurales que realizando diversas tareas rurales, aportan a la producción agropecuaria nacional.

Silvia Lemos productora rural de Tacuarembó

Silvia Lemos es trabajadora rural, vive con su familia en una vivienda de Mevir en la localidad de Puntas de Carretera, Tacuarembó. Es colona y trabaja a diario en el campo, además de hacer las tareas de la casa.

«Mi familia está integrada por mi esposo y una hija de 12 años. Mi esposo es peón de campo, trabaja en una estancia toda la semana, y viene a casa los fines de semana. La hija estudia en el liceo rural de Caraguatá, va en ómnibus ya que le queda a unos 36 km». Nos cuenta que a diario, va a la Colonia Emiliano Zapata, que queda a unos 20 km de su casa, donde son colonos junto a otra familia. Va en moto con su perro que la acompaña. «Me levanto a las cinco y media de la mañana, doy unas vueltas acá en casa y después salgo para el campo, seis y media o siete».

Relata que el campo es mayormente zona de monte nativo agreste, y que tiene que revisar que el ganado esté bien. Cada mañana «junto el ganado, si hay que alambrar…se hace, hago leña». Aunque reitera que la principal tarea es cuidar el ganado ya «que es un campo complicado, como está en la costa del Yaguarí, ayer por ejemplo, creció y tuvimos que sacar el ganado». Cría ganado vacuno de carne y ovino, «los terneros machos cuando se destetan se venden para pagar la renta, y las ovejas son solo para consumo, además de sacarle la lana que se vende para pagar algún gasto chico, a un corredor que viene de Melo a levantarla». Relata que «si llueve y no hay tormenta eléctrica, vamos… ahora como llovió tanta cantidad de agua, vamos porque hay que sacar al ganado más arriba, porque al estar crecido el arroyo, se los lleva».

Para cerrar la jornada, retorna a su casa a las cinco de la tarde, donde ya se encuentra su hija que regresó del Liceo. Allí continúa con tareas de la casa, además «tengo gallinas, una huerta, para consumo de la casa, que tengo porque me ayudaron a conseguir a través del Ministerio de Ganadería». Nos cuenta que los apoyos del Ministerio de Ganadería fueron a través del PPIR (Proyecto Piloto de Inclusión Rural) para hacer praderas, y también tienen apoyos del Instituto de Colonización.

Entre los colonos se ayudan, a veces la invitan a alguna Mesa de Desarrollo Rural, y participa, nos cuenta, en algún curso de Inefop, nos comenta.

Salto, 30 de abril de 2022

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