
A partir de la aparición del Covid-19 el pasado mes de enero en China el mundo atraviesa una crisis global. Las exportaciones de vestimenta elaborada con lana desde China disminuyeron un 33% en los primeros cuatro meses del año mientras que las ventas al consumidor final en el último año se ajustaron un 38% en los principales países consumidores de este tipo de productos, de acuerdo al informe del SUL.
A pesar de esto, Australia ha sido de los pocos países que ha continuado con actividad en los centros de remates de forma semanal mientras que Sudáfrica los ha realizado de forma más discontinua (uno o dos remates mensualmente).
En el mercado local todavía no se han registrado negocios y en Nueva Zelanda se apuesta al rubro a partir de la elaboración de un plan.
Salto, 13 de julio de 2020
