
La feria SIAL en Shangai, China, culminó en la jornada de ayer su segundo día de actividad manteniendo su nivel de presencia de interesados tanto en el stand de Uruguay, como de Brasil, Argentina, Australia y Nueva Zelanda, países en los cuales los importadores intentan suplir la caída de la oferta de carne de cerdo debido a la situación sanitaria que afecta al gigante asiático.
El Dr. Marcelo Secco, SEO para el Cono Sur de América, dijo desde China, que esta “dinámica del mercado” está impulsada por “la caída en la producción de carne de cerdo” llevando a que “muchos operadores todavía intentan tomar posición en carne en estos precios previendo que va a faltar y que va a subir mucho el precio”. Para el industrial está situación ha “desordenado” el mercado, por lo que las referencias actuales de precios son poco claras, aunque señaló que “obviamente los vendedores aprovechamos la coyuntura de poder intentar capturar un precio mejor”, aunque remarcó que aún no se “encontró un nuevo precio de referencia”.
Los importadores en China, según Secco, son conscientes “que Uruguay va a tener poca faena este año, que la oferta va a ser menor. Hay poco para vender porque la carne es poca en Uruguay, porque hay carne en Brasil, te podría decir que Argentina está un poco más abierta pero en realidad es poco lo que hay disponible”. En este sentido señaló que la feria ha sido “más para tomar el termómetro, delinear una nueva estrategia y poder desarrollarla en el corto plazo, en dos o tres meses” al tiempo que explicó que existen algunas amenazas para la carne uruguaya como lo pueden ser las medidas que pueda adoptar China para intentar minimizar el aumento de los precios y la baja de la oferta en la región.
En este sentido señaló que mañana se realizará una reunión de la ministra del Ministerio de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento de Brasil, Tereza Cristina, con las autoridades chinas para intentar habilitar más plantas a este mercado y también, aunque no está confirmado aún, la habilitación del ingreso de carne con hueso de Argentina.
Para el industrial uruguayo habrá que esperar dos o tres meses para “ver lo que realmente pasa en el mercado chino, si estos precios siguen, si fue un efecto de especulación momentánea o si realmente hay una reestructura de valorización que vino para quedarse en China.
