El maíz perdió más de 1% y la soja suma su segunda caída consecutiva pese a nuevas ventas de EEUU. El trigo sigue sin piso a la vista, tras cerrar con precios en baja nuevamente.

La soja cerró con leves bajas en Chicago por segunda jornada consecutiva, en pleno día de elecciones de medio término en Estados Unidos. El contrato enero finalizó en US$ 445,88 por tonelada (-US$ 1,20) y marzo en US$ 448,55 (-US$ 2,11). Frente al cierre del viernes, enero acumula una baja de US$ 7,63. La entrada del grano nuevo y la chance de que el USDA eleve su estimación de rindes en el informe del martes 10 mantuvieron la presión.
La cosecha estadounidense llegó al 88% del área, contra 79% la semana previa, 84% de promedio y 88% esperado por los operadores. El USDA confirmó una nueva venta de 134.000 toneladas a destinos no revelados, cuando el mercado esperaba operaciones con China, un día después de informar 136.000 toneladas a ese país.
En Brasil, la siembra alcanzó 54,3% según Conab (42,8% la semana anterior y 47,7% un año atrás), y StoneX elevó a un récord de 184,95 millones de toneladas su estimación de producción 2026/27. A esto se suma la devaluación del real, que mejora la competitividad exportadora brasileña y estimula a los productores a liquidar existencias.
El maíz volvió a cerrar a la baja, con una pérdida superior a 1% en las posiciones más cercanas. El contrato diciembre quedó en US$ 173,81 por tonelada (-US$ 2,66) y marzo en US$ 179,42 (-US$ 2,46), tras el rebote del lunes. Pesaron el buen avance de la cosecha estadounidense, que llegó a 74% del área desde 60% la semana anterior (77% de promedio y 73% esperado), el regreso del tiempo seco previsto desde el miércoles y el ingreso de la que sería la segunda mayor producción histórica del país.
Las ventas del USDA a México (315.000 toneladas) y a Corea del Sur (136.000), que siguen a las 1.729.740 toneladas a México del lunes, no movieron el mercado, que además especula con que el USDA recorte su proyección de exportaciones de 83,82 millones de toneladas, lo que elevaría las existencias finales por encima de los 46,97 millones. En Brasil, la siembra de la primera cosecha alcanzó 44,2% y StoneX elevó su estimación de esa cosecha a 30,68 millones de toneladas (desde 29,28), además de aumentar 2,3% la de la safrinha, hasta 113,53 millones.
El trigo cerró otra vez en baja y sin piso a la vista. En Chicago, diciembre terminó en US$ 220,35 por tonelada (-US$ 2,48, 1,11%) y marzo en US$ 224,39 (-US$ 3,21); en Kansas, diciembre cerró en US$ 233,76 (-US$ 3,58) y marzo en US$ 236,79 (-US$ 3,86). Los inversores especularon con las negociaciones lideradas por la Casa Blanca, ya que delegaciones de Ucrania y Rusia se reunirían en Abu Dabi el 10 y 11 de noviembre, aunque los ataques continúan. También influyó la llegada de grano nuevo de Australia y Argentina.
La consultora IKAR redujo de 42 a 39,5 millones de toneladas su estimación de exportaciones rusas, mientras el USDA proyecta 40 millones. En Estados Unidos, las inspecciones de exportación fueron de apenas 75.413 toneladas, 61% menos que la semana previa. El trigo de invierno mostró 44% de los lotes en condición buena a excelente, por debajo del 50% que esperaba el mercado, con una siembra en 83% del área. En Brasil, la cosecha avanzó a 66,9%, contra 57,3% de la semana anterior y 60,3% de promedio.
Salto, 4 de noviembre de 2026
