
El mercado de hacienda gorda continúa presionado por parte de la demanda, donde se anuncian precios inferiores a los que se manejan en el contexto general, pero que luego no se logran concretar debido a la necesidad de cubrir faenas, la falta de oferta y la firmeza de un productor ganadero que prefiere esperar y ponerle kilos al ganado.
En este escenario, una industria frigorífica pasó referencias de US$ 4,90 para el novillo, US$ 4,65 para la vaca y US$ 4,75 para la vaquillona el pasado martes, sin embargo al día siguiente alguna planta del sur del país pasó referencias de US$ 5,00 para novillos en negocios puntuales en el norte del país y US$ 4,90 para vacas de 450 kilos en planta.
Por lo que la disparidad entre plantas es alta y depende de la necesidad de la industria frigorífica, la calidad y cantidad de la oferta, la distancia a planta y la postura que adopte el productor. Las entradas también son dispares, con entradas cortas en algunos casos, negocios del miércoles se cargan el lunes, y hasta ganados que son anotados para cargar al reabrir alguna planta importante que está con licencia en su personal.
Las expectativas de algunos consignatarios consultados, es de un nuevo incremento de la faena, debido al regreso a la operativa de algunas plantas que se encontraban sin actividad, con ganados que se cerraron previamente a la pausa en las actividades y que se estaban cargando en los últimos días.
Además llega la oferta de los corrales, lo que le permitirá a la demanda incrementar su ritmo operativo y trasladar en el tiempo algunos negocios, de manera de sostener los actuales precios que se manejan en el mercado.
Salto, 23 de julio de 2022
