En el marco de la jornada «Uruguay ético y productor de carne de calidad: Todos somos responsables» organizada por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria, el Instituto Nacional de Carnes, el grupo Marfrig y la Asociación Agropecuaria de Salto, desarrollada el día lunes en el salón multiespacio de la gremial salteña, la Ing. Marcia del Campo de INIA habló sobre las pérdidas que tiene toda la cadena cárnica y en especial los productores con respecto al tema machucones y abscesos.
Dentro de su presentación la profesional señaló que se pierde en la cadena U$S 17 por animal faenado a causa de varios factores, pero remarcó que «el 98,5% de las pérdidas están asociadas a bienestar animal», según los datos que surgen de la última auditoria de carne realizada en el 2013 y que el año próximo se realizará nuevamente en el país.
Del Campo dijo que las pérdidas más importantes se deben a «machucones, que no necesitamos explicar mucho como se producen, y lo que es PH alto, cortes oscuros y abscesos». Con respecto al tema abscesos dijo que «en el 2013 los abscesos en proporción era menos al total de pérdidas pero hoy la señal que tenemos clara es que esto ha aumentado muchísimo, que hay un problema más importante de lo que era en 2013».
La profesional señaló que la intención de su presentación era «mostrar que todo lo que hacemos mal o de forma inadecuada previo a la faena tiene un impacto clarísimo en lo que es la calidad de la carcasa» y en ese sentido remarcó que «no solamente hablamos de la pérdida de calidad del producto como pérdidas de la industria, sino también de los productores».
En ese sentido dijo que los productores tienen pérdidas importantes por temas como hematomas (machucones) como también por el tema abscesos debido a la carne que se remueve previó a la cuarta balanza. «En el tema de abscesos, uno pequeño de 2 a 8 centímetros, se puede perder tres kilos de carne, entonces esas son cosas que el productor no sabe».
La remoción de carne por animales que «están golpeados o por vacunas mal dadas» es importante en la cadena. De ahí la importancia de «transmitir la idea de que el buen manejo, que obviamente que lo tenemos que hacer porque es correcto y porque los mercados cada vez lo exigen más, pero además es un buen negocio por todo lado de donde lo miremos».
La profesional dijo en su presentación que existen varios factores a corregir en el manejo con los animales, entre ellos hablo del cambio de potrero de los animales uno o dos días antes de embarcarlos, principalmente cuando son animales que están en distintos grupos o potreros. Pero sostuvo que si debía resumir en solamente uno diría que «pasa por la idea de tratar de erradicar lo que es la violencia de los sistemas de producción».
En un país como Uruguay «ganadero de tradición, donde de repente lo asociábamos de alguna forma con el campo, la fuerza, la hombría y la violencia, nosotros no estamos pidiendo que se termine la tradición pero sí dejar de ver a la producción ganadera como algo violento de por sí», si bien reconoció que «el animal es mucho más grande y más pesado que nosotros» dijo que «cuando nosotros aprendemos a manejarlo, a tratarlo digamos, se nos simplifica muchísimo el trabajo, disminuyen los riesgos de accidentes laborales y destrucción de instalaciones».
Del Campo dijo que la investigación tiene evidencia consistente que «el buen trato produce una evolución del temperamento favorable, incluso en el Hereford que son los más dóciles de temperamento, que el buen trato tiene un mejoramiento significativo importante en la producción, en la reproducción y por supuesto en lo que es la calidad del producto».

