El Corriedale permite una rentabilidad segura todos los años

El presidente de la Sociedad de Criadores de Corriedale del Uruguay, Pablo Narbondo, dijo que la raza continúa teniendo plena vigencia en el país de acuerdo a los datos de Dicose, que marcan un 48% de presencia de la raza en la majada nacional. El corredialista reconoció que hubo un descenso importante en los últimos años y explicó que está caída se debió a la modernización de la matriz productiva en varias zonas del país con el crecimiento de la agricultura y la forestación.

El Merino no subió

Narbondo resaltó que «si bien el Corriedale bajó a un 48% de la majada general y el Merino subió a un 27%, el gran cambio que hubo fue que de los 24, 25 o hasta 30 millones de lanares que hubieron la mayoría de los lanares bajo donde la matriz productiva se modernizó y cambiaron de rubro, en el basalto sigue marcando la vigencia porque Salto y Artigas son los departamentos más ovejeros».

Desde su punto de vista la raza Merino Australiano «subió en porcentaje pero no subió en cantidad de cabezas, sigue manteniendo la misma cantidad de cabezas de ovinos que tenía prácticamente en la época de los 25 o 30 millones de lanares».

El productor dijo que «hay departamentos donde había ovejas y hoy desaparecieron. Desde que la agricultura y la forestación hicieron el boom, no hay ovejas y las que había antes eran mayoritariamente Corriedale, si se interpreta de esa manera, que para mí es la lógica, uno puede entender».

La Vigencia del Corriedale

Pablo Narbondo dijo que, desde su punto de vista personal, «la raza Corriedale continúa teniendo un negocio que es espectacularmente rentable en el basalto, en el cual yo tengo la tranquilidad de tener una muy buena producción todos los años a pesar de las variaciones climáticas, manteniendo buenos porcentajes de señalada todos los años».

Explicó que si los productores aplican al máximo el paquete tecnológico disponible, «sé que mi potencial de señalada es de 140%, si yo paso a tener paridera para todas las ovejas que paren en San Pedro, voy a tener porcentajes del 100% sin ningún problema», sin embargo aclaró que «eso es cuestión de criterio de cada empresario».

Analizando desde el punto de vista de su empresa, dijo que el Corriedale mantiene «una rentabilidad segura todos los años». En ese sentido señaló que en cuanto a la lana «hace más de 15 años vendemos los lotes a precios de lanas medias, en el cual estamos en algunos casos por encima del promedio y cerca del pico de precios de algunas razas de lanas medias, obviamente en Corriedale nunca vamos a llegar a los diámetros del merino y mucho menos del superfino, pero estamos vendiendo siempre la lana en esos precios».

Al negocio de la lana, Narbondo recordó que, la venta de carne con la raza, «va desde el cordero diente de leche hasta algún cordero más precoz, y el algún momento de años más llovedores esperando un poco más del cordero diente de leche para vender, nosotros tenemos una estabilidad de precios muy interesante con el Corriedale».

El Mensaje siempre fue claro

Teniendo en cuenta que la realidad de un establecimiento no es el promedio de la raza a nivel del país, y las dificultades que se ha tenido en la última zafra para la colocación de los lotes Corriedale, Narbondo dijo que «la gente que critica la Sociedad de Criadores de Corriedale, porque no lanza directivas claras de hacia dónde tiene que ir la lana, la verdad que yo estoy trabajando en la sociedad de criadores hace 10 años y desde mucho antes, te diría 10 años antes, ya se estaba hablando de afinar. Que había que afinar y había que afinar».

El productor reconoció que posiblemente se hubiera demorado «un poco», pero remarcó que «con la evaluación genética global que se generalizó a partir del 2002 cuando se empezó con el uso de los datos de EPD, ahí no hay excusa. El que no quiso afinar es porque no quería, no escucho».

Para el presidente de la gremial «la dirección hacia afinar los lotes existe desde el 2002 y la prueba más fehaciente es que los cabañeros que no estaban convencidos porque seguían sosteniendo que si se afinaba peso de vellón, peso de cuerpo y todo lo demás, con los datos de Epd, con la evaluación genética se demostró lo contrario y rápidamente cabañas que no producían fino, hoy están muy finas».

Narbondo remarcó que «el mensaje siempre fue claro» y la prueba lo son las exposiciones de la raza en todo el país. El productor recordó que con la cabaña dela familia «La Tapera», «fuimos los que llevamos el primer carnero por debajo de las 30 micras al Prado, ganamos el premio al mejor vellón industrial y sacamos un segundo premio» y remarcó que en la actualidad «es común ver carneros de 28 micras y de 25 micras, y estamos hablando de cabañas y sobrealimentación».

El productor remarcó que hasta las 28,5 micras, la industria señala que existe un buen nivel de colocación y resaltó que en la zafra hubo negocios de lana a valores que superaron los US$ 5 y en algunos casos puntuales se alcanzó los US$ 6 en Corriedale.

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