
En el marco de la 19ª jornada anual de la Unidad de Producción de Carne Intensiva (UPIC), el Ing. Agr. Ignacio Buffa, quién es profesor de la Facultad de Agronomía y también Director de la Consultora APEO, brindo una presentación que buscaba analizar las posibilidades que tiene el productor para afrontar las tecnologías propuestas por la investigación.
Por ejemplo que decisiones toma un productor para retener sus terneros, recriarlos y engordarlos, para alcanzar un mayor rédito económico sin perder de vista la falta de ingreso por la venta de los terneros y la necesidad de mantener los gastos propios del establecimiento y la canasta familiar.
En ese marco, el Ing. Ignacio Buffa, dijo que «es un punto limitante para el desarrollo de muchas propuestas tecnológicas», según explicó las principales vías para mejorar los sistemas productivos implican una inversión y la falta de «financiamiento ya sea propia o de alguna estructura, genera que las posibilidades de poder desarrollar esas mejoras se ven restringidas totalmente».
Más allá de la necesidad de financiamiento que puedan tener los productores, Buffa dijo que se debe contextualizar al situación actual del sector agropecuario. El profesional explicó que los números y la realidad ha demostrado que «no se puede seguir con el sistemas de agricultura continúa» por lo que se debe dar el paso de transformar áreas agrícolas en pasturas y recordó que «el pasaje de soja a pastura, números más o números menos, implica entre pastura y ganado invertir entre U$S 1.000 y U$S 1.300 por hectárea».
Endeudamiento
Desde su punto de vista, el contexto crediticio de la ganadería está atravesando un momento difícil y esto podría limitar el avance en estos cambios necesarios para la sustentabilidad de los sistemas agropecuarios. Buffa recordó que «el endeudamiento agropecuario ha subido muchísimo, hoy está en 2.300 millones de dólares, eso es un 80% del producto bruto agropecuario, es mucha plata».
Ahondando aún más en los números, el analista sostuvo que «la mitad de este endeudamiento corresponde a sistemas agrícolas ganaderos o mixtos, que son los sistemas donde esta problemática está instalada», explicó que son situaciones donde se debe pasar «esa área agrícola para la ganadería y son los sistemas que tienen la mitad de la deuda del sector agropecuario».
Morosidad
El otro elemento que pesa a la hora de tomar este tipo de decisiones o de lograr financiamientos externos, es el incremento que se viene registrando en la «morosidad, o sea los créditos vencidos». Según explicó la «deuda vencida» actualmente se encuentra en los U$S 150 millones de dólares y «el 70% de esa deuda vencida corresponde a los agentes que están vinculados a esta temática de pasar soja a pastura, que quiero decir con esto, son las empresas del complejo oleaginoso, las ganaderas y las mixtas, que tienen ganadería y agricultura, los que tienen el 70% de la deuda vencida».
Buffa aclaró que los números del endeudamiento del sector y la morosidad están basados únicamente en la deuda bancaria, no tomando en cuenta el endeudamiento de los productores con el sector proveedor de productos y servicios.
El especialista explicó que existen algunos procesos tecnológicos en los que se pueden lograr buenos resultados a partir de un financiamiento, «o sea el impacto de la tecnología paga y hace muy fácil poder pagar un financiamiento externo», sin embargo aclaró que existen «otras situaciones como es el pasaje de soja a pastura que es un poco más complejo y hay que buscar ingenierías un poco más complejas o buscar arreglos diferentes de lo que hoy vemos».
Para aquellos productores que se encuentran en esta temática de transferir una hectárea de soja a pasturas, Buffa dijo que se debe tener en cuenta que «durante tres años vas a tener que poner plata y no vas a recibir un peso», entonces señaló que «también depende en el marco donde se dé, o sea no es lo mismo pasar una hectárea de soja a pastura en un sistema donde ya tenes ganadería, porque ahí tenemos mucho para mejorar, por ejemplo la mejora de la performance individual».
En este sentido dijo que se puede «generar un financiamiento alternativo con algún siguiente eslabón en la cadena, puede ser que algún frigorífico que te financie la pastura para que vos puedas entregarle ganado a cambio de eso, va a ver que pensar, sin no tenes el dinero y tenes que hacer la pastura va a ver que empezar a encontrar formas de arreglos de negocios diferentes».
Reposición
Otro de los temas que actualmente también preocupan a los productores y debe tenerse en cuenta a la hora de realizar un diagnóstico de la situación, son los actuales valores de la reposición. «Hoy por hoy tenemos un precio de reposición, que es de los que más se ha mantenido y más ha defendido al productor, el ternero y la ternera es lo que más ha defendido al productor que los produce».
Para Buffa en el mercado de la reposición está operando una fuerte demanda, «estamos hablando de las nuevas áreas de pastura, recordemos que el Dicose de 2016 indicó que se incrementaron 100.000 hectáreas de pastura de un año a otro, o sea que hubo el incremento más grande hasta ahora en los últimos 15 o 20 años».
A este incremento del área de pasturas en el país, debido principalmente a los puentes verdes, se le suma «las alternativas de negocio para exportación en pie que están operando, y si se genera una oferta de pastura adicional obviamente eso toca la oferta y la demanda y es muy posible esperar cambio en los precios, es otra gran discusión que es sumamente relevante.»
Ovinos
Hasta el momento el diálogo con el profesional se dio con respecto a la utilización de los vacunos como herramienta para el traspaso de las áreas agrícolas a pasturas, sin embargo la utilización del ovino es también una opción económicamente rentable para este tipo de sistemas.
El Ing. Ignacio Buffa dijo que «obviamente la oportunidad de componer un negocio ovino en un área de pasturas está más que vigente, ahora hay que cruzarlo con la operativa». Para el profesional la interrogante se encuentra en como componer «la carga de 400 hectáreas de pradera de segundo año a partir de corderos pesados», sin embargo sostuvo que «quien lo pueda hacer y tenga la posibilidad tiene que ejecutarlo».
Entre las principales problemáticas que el analista observa en la inclusión del ovino en esta ecuación es «la poca oferta y es un rubro que tiene una dinámica diferente en lo que tiene que ver a la gestión de los recursos, que no es nada del otro mundo pero que implica diferencias respecto al manejo vacuno, son un lote de elementos que operan. Pero que hay guita, hay guita ahí, quien pueda hacerlo que lo haga».
Diagnóstico
Teniendo en cuenta la situación en la cual se encuentra el sector agropecuario, Buffa dijo que se debe realizar un «buen diagnóstico de la situación», pero explicó que debe ser para «movernos» a partir del mismo. A su entender la realidad que vive el sector «no está lo suficientemente diagnosticado el hecho de que el sector agropecuario pasó unos muy buenos momentos de precios y que hoy esos momentos no están, los resultados no son lo que eran antes y creo que eso no ha entrado en caja en la gente».
Buffa explicó que se va camino al «tercer año consecutivo» en el cual «bajan los ingresos de los sistemas y con un endeudamiento creciente, me parece que son luces amarillas que se encienden y me parece que exigen diagnosticar bien que es lo que está sucediendo, pero para tomar acciones y no quedarnos en el inmovilismo del diagnóstico».
Altos costos
El profesional sostuvo que «el costo que están teniendo los productores es muy grande, o sea hay una estructura muy pesada y se está haciendo cuesta arriba afrontar». Además «hay un tema de relaciones de precios que está complicando».
Desde su óptica el clima le dado un muy buen aporte al sector este año, «sino se agudizarían aún más las cosas que venimos hablando con un invierno normal, o sea no hemos tenido invierno».
Reclamos
Las gremiales agropecuarias han venido reclamando al Poder Ejecutivo un ajuste en la variable costos, a través de rebajas en las tarifas, para Buffa «resolver las cosas nunca es una única variable». Reconoció que se debe «tratar de bajar el costo lo más posible, de la energía y del gasoil, desde las tarifas públicas» pero remarcó que «la responsabilidad de tomar acciones por parte de los empresarios, esa es una responsabilidad que no se puede delegar».
Buffa dijo que el empresario debe «tomar riesgos y tiene que cambiar las cosas que tiene que cambiar para mejorar, me parece que no hay que poner todas las expectativas por mejorar en una variable, hay cosas para hacer por parte del país y hay cosas para hacer por parte de los productores y eso hay que asumirlo también».
El profesional dijo creer que «el mayor impacto depende de las personas, de la gente, porque de lo contrario uno vive determinado por los demás y ahí se pierde libertad y eso es complicado», por lo que sostuvo que el porcentaje mayor de mejora en esta situación depende «del productor».
