En la tarde de ayer, previó al comienzo del remate, fueron varios los clientes de la cabaña que llamaban consultando si el remate se realizaba a pesar del mal tiempo reinante para este tipo de eventos. Las precipitaciones dejaron a varios productores aislados y sin poder llegar al local.
A pesar del clima, el buen humor de los principales de la cabaña y del propio rematador Francisco Cánepa, permitió que las ventas se concretaran con colocación total de la oferta en un ambiente muy familiar, como lo es tradicional en las ventas de la cabaña Montegrande.
El remate comenzó con la comercialización de las vaquillonas SA preñadas, donde se colocaron las 24 hembras a un promedio de U$S 756. Luego pasaron a la pista las vaquillonas SA de dos años para entorar, alcanzando valores de U$S 671 de promedio.
Antes de las vacas de pedigree entraron cuatro piezas de cria, las cuales cotizaron a U$S 426. Las tres vacas de pedigree preñadas se vendieron entre U$S 936 y U$S 840, con un promedio de U$S 892.
El destaque en los reproductores, como era de esperar se concretó en la comercialización del toro plantelero, un toro colorado procedente de un embrión importado de La Rubeta de Argentina, que fuera el Tercer Mejor Macho de la Expo Salto 2017, el que se cotizó en U$S 4.200, precio máximo del remate.
En lo que respecta a los toros de pedigree comercializados, el precio máximo fue U$S 4.200 y el mínimo U$S 2.280, con un promedio de U$S 2.880.
En el caso de los 16 toros SA, los valores fueron de U$S 3.840 a un piso propuesto por los propios compradores de U$S 2.160, con un promedio de U$S 2.880.
Las ventas finalizaron con la colocación de 93 terneros negros y colorados, destetados y castrados que se pagaron U$S 340.
«Misión cumplida»
Juan Trilla, principal de la cabaña, al cierre de las ventas dijo que «las expectativas era vender todo, para eso trabajamos todo el año, los precios los marca el mercado». El productor dijo que «si me preguntan hubiera querido que salgan al doble, pero me voy muy conforme».
«Misión cumplida» dijo Trilla, quién remarcó que «estamos conformes porque creemos que hicimos buenos negocios y para nosotros un buen negocio es el gana-gana, en el que gana el que compra y gana el que vende».
Al igual que todos los años, a pesar que nunca se ha recibido ningún reclamo de los compradores, el cabañero dijo «estamos a la orden de los productores por si tienen que realizar alguna observación, alguna consulta o alguna queja».
«Salió con gente de la zona»
El martillero Francisco Cánepa, dijo «este es un remate muy familiar, estoy muy contento, salió con gente de acá de la zona de Valentín, salvo los terneros que se van a Paysandú y dos toros a Colonia».
El rematador dijo haberse dado cuenta de lo que fue el remate, al bajar del martillo y encontrarse con el promedio de los toros. «La verdad que cerca de los 2.900 dólares los toros, la verdad que me di cuenta del promedio cuando baje, de arriba no me daba esa sensación, los vientres los ví muy bien».
«Fue un remate de trámite normal, acompaña la zafra, pero distinto porque es sumamente familiar, a veces nos tomamos un poco el atrevimiento de conversar más mano a mano y directo con los clientes que los conocemos de toda la vida acá en la zona» dijo Cánepa.
«Muy agradecido y muy conforme»
El Dr. Elbio Roig, responsable técnico de la cabaña, dijo «estoy muy agradecido con toda la gente que vino y muy conformes». El profesional recordó que el día fue «muy complicado, empezamos con 80 milímetros en la mañana, pero la gente nos acompaño igual, estamos muy agradecidos porque se disperso toda la oferta».
«No queda más que agradecer a los nuevos compradores, a los que volvieron del año pasado y los esperamos el año que viene» dijo el veterinario.

