La problemática del sector arrocero, que está llevando a una reducción de área en nuestro país, también se extiende a los demás países de la región y los productores en Brasil están fuertemente preocupados en presionar al gobierno para limitar el ingreso del arroz de la región y mejorar los valores del cereal, ante un margen muy acotado debido a los altos costos productivos.
Roberto Amaral es productor arrocero en el estado de Río Grande del Sur, Brasil, y en el marco de la Expo Prado dijo a La Hora del Campo, que “los costos están muy altos como en Uruguay, tenemos 2.000 dólares por hectárea”, según el productor además de los altos costos se debe tener en cuenta la problemática “política” del vecino país, con una “economía que está muy desarticulada”.
Amaral sostuvo que “porteras adentro” el productor brasileño se encuentra trabajando con “productividades muy altas, quienes están trabajando con tecnología de punta están cosechando entre 9 y 10 mil kilos por hectárea” por lo que consideró que “a nivel de chacra es muy difícil aumentar la productividad para disminuir los costos”.
El productor también reclamo por la falta de financiamiento a nivel de Brasil para el sector arrocero y la problemática que conlleva el ingreso de arroz desde Uruguay, Argentina y “el volumen significativo que entra desde Paraguay, eso está desequilibrando mucho el mercado”.
Roberto Amaral dijo que la región de Río Grande del Sur, el principal estado productor del cereal en Brasil, se encuentra con muchas dificultades para iniciar y concretar la siembra en una fecha óptima para el cultivo. “Ha llovido en los últimos 20 días más de 200 milímetros, entonces es una región que está bastante perjudicada, ya se va a tener un atraso en la fecha óptima de siembra. Nosotros tenemos hasta el fin de octubre para sembrar y del mes de setiembre ya no se habla más entonces vamos a ver si octubre mejora para poder plantar”.
En este sentido explicó que las gremiales arroceras del estado se encuentran realizando una campaña importante, para que los productores adopten una disminución del área, “vamos a ver si los productores acompañan ese llamado de las gremiales porque solo se tiene precio bueno cuando se tiene falta de producto” dijo Amaral, quién manifestó que “no habiendo falta de producto la tendencia, como es una comida popular de Brasil, es de estar el precio cada vez más bajo”.
El productor reconoció que el arroz “es un producto para el pobre en Brasil”, remarcó que existen “algunos límites de rentabilidad para que el productor pueda mantener la actividad, sino habrá que sustituir por soja, ganadería, o alguna otra producción porque si el arroz queda como está no hay mucho como sobrevivir”.
