Seca: «salir lo más ileso posible y tratando de gastar menos en estas crisis es clave»

Las faltas de precipitaciones en algunos puntos del norte del país han venido generando cortes en los lechos de los causes de agua en el interior del departamento, un bajo nivel de preñez en el rodeo de cría y la pérdida de condición corporal de los ganados que aún tienen por delante lo que será el invierno.

Desde el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca se ha informado a La Hora del Campo, que continúa creciendo el pedido de pastoreo en la vía pública que ha sido autorizado el viernes previo a carnaval y que posteriormente a este feriado, los productores se han acercado a solicitar la autorización correspondiente. En este sentido el Dr. Ramón Mendoza señaló que las zonas de las seccionales policiales 13ª, 12ª y 11ª, que son las que limitan con el norte de Tacuarembó, sur este de Artigas y Noroeste de Rivera.

El Ing. Agr. Marcelo Pereira, director de la regional Litoral Norte del Instituto Plan Agropecuario, concordó con que estas son las zonas con mayores dificultades en cuanto a la falta de precipitaciones y agregó el noreste del departamento Paysandú. «En estos lugares desde diciembre a la fecha ha llovido muy poco, hasta estas últimas lluvias en las que han caído solamente entre 10 y 15 milímetros» explicó.

Para el profesional las zonas que actualmente han recibido un menor volumen de precipitaciones y que se encuentran con mayor dificultad en la pastura «coinciden con los lugares más duros de estos departamentos». En estos puntos «las tasas de crecimiento en diciembre y enero han estado respectivamente en cada mes en el orden del 20% por debajo de los últimos 17 años y eso en definitiva determina que hoy estén con muy poco pasto» señaló.

Si el otoño se normaliza…

Las expectativas están centradas en lo que pueda pasar en el otoño, que es «la última oportunidad» para reservar pasturas para el invierno. «Sabiendo que en el invierno el pasto no crece o crece muy poquito, la última oportunidad que nos queda es el otoño» para poder reservar potreros que permitan acumular pasto. Pereira señaló que los productores han venido ajustando la carga desde el mes de diciembre y es la respuesta al porqué en una zona complicada aún existen predios con disponibilidad de forraje.

«Con la carga ajustada y de llover en el otoño, la alternativa es cerrar algún potrero para juntar pasto para el invierno y priorizar las categorías más sensibles, es decir, hoy ya tenemos que estar pensando en el invierno» señaló Pereira.

El poder ajustar las cargas y reservar pasturas para el invierno, según el profesional, permitirá que la vaca de cría preñada, logre llegar al final de esa estación, luego de 100 días, con condición corporal cuatro para alcanzar una buena parición y posteriormente preñarse nuevamente.

No pasa por producir mucho más

Esta situación forrajera no es, hasta el momento, la más difícil de atravesar en la historia del sector ganadero aquí en el norte del país, y en cada una de las situaciones anteriores donde la escases de precipitaciones llevó en muchos casos a «cuerear» animales, siempre quedan enseñanzas hacia el futuro.

El Ing. Marcelo Pereira recordó que en sus inicios en el Plan Agropecuario, hace 25 años, «un productor viejo de la ruta 26, me dijo mire mijo que acá en la ruta 26 para que las cosas anden bien, no pasa por producir mucho más, sino por perder menos». El técnico explicó que el productor en ese momento se refería a las situaciones de sequía en las cuales «muchas veces uno incurre en muchos costos que luego dejan secuelas largas igual que estos fenómenos climáticos que causan crisis forrajera».

El profesional remarcó que «salir lo más ileso posible y tratando de gastar menos en estas crisis» es la clave para que el productor pueda afrontar el futuro de su empresa de la mejor manera posible. Para esto existen un importante número de tecnologías de bajo costo, como lo es el ajuste de cargas, para el productor pueda generar pasturas y sobrellevar el invierno sin desarmar la maquina productiva.

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