Se extiende exigencia de receta profesional para insecticidas

La Dirección General de Servicios Agrícolas (DGSA) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) resolvió “extender la exigencia” de la receta profesional obligatoria para la compraventa de productos insecticidas, nacionales e importados, “formulados a partir de los ingredientes activos Clotianidina, Imidacloprid, Tiametoxam y Clorpirifos”.

En el caso de los tres primeros, denominados neonicotinoides, un informe de la Unión Europea (UE) aseguró que son altamente peligrosos para las abejas, en tanto que el Centro de Información y Asesoramiento Toxicológico (CIAT) señaló que el Clorpirifos está asociado a casos de intoxicaciones involuntarias y de autoeliminación.

Sin embargo, los neonicotinoides, “por su efectividad en el control de plagas y su baja peligrosidad para la salud humana” se destacan en el desarrollo de muchos cultivos de importancia económica y para la seguridad alimentaria del país, como lo recordó la resolución de la DGSA.

Las abejas son agentes bióticos que desempeñan un papel importante en el proceso de polinización. Por lo tanto, el uso inadecuado de los insecticidas formulados con esos ingredientes activos, si se utilizan de forma inadecuada, “pueden provocar una disminución importante en la actividad de estos insectos polinizadores”.

La resolución busca “el uso correcto, seguro y criterioso” de los insecticidas, remarcó el director de la DGSA, Federico Montes, quien recordó que en el caso de los que afectan a las abejas ha sido fruto de un trabajo conjunto con la Comisión Honoraria de Desarrollo Apícola desde 2018.

El ingeniero agrónomo, una figura clave

Cabe acotar que la resolución, que ya entró en vigencia, está dirigida a los ingenieros agrónomos. El director de la División Control de Insumos de la DGSA, Fabio Comotto, explicó que los profesionales deben ser parte del proceso de informar y explicar el uso correcto de los productos: las dosis, la forma de mitigar los riesgos en las aplicaciones y los criterios a utilizar, entre otros.

Por ejemplo, se aconseja que el momento de aplicación de estos insecticidas sea fuera de la época de floración de los cultivos, incluidas las malezas. Asimismo, no aplicarlos en el horario de mayor actividad de polinizadores, por encima de una temperatura entre los 13 y 15 grados centígrados.

Por otra parte, Comotto anticipó que “hay cultivos donde no se permitirá el uso de un grupo de productos por riesgo de intoxicación”, al mismo tiempo que recordó que otro criterio a respetar es “avisar a los apicultores (que se hará la aplicación a un cultivo) para que adopten medidas de precaución”, como trasladar las colmenas del lugar.

La resolución adoptada por la DGSA, que ya entró en vigencia, se inscribe en una de las prioridades de la gestión, que es hacer compatible la producción con el cuidado del medio ambiente.

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