El campo, el comercio, el transporte, trabajadores, en definitiva Salto se movilizó en la jornada de ayer, aunque la presencia de gente fue importante y se logró una caravana que se extendió por cinco kilómetros sobre Ruta 3 en el tramo que une La Gaviota con Termas del Daymán, la sensación en mucha gente es que podría haber sido mayor, principalmente si al ver los vehículos en muchos casos llevaban solamente el chofer sin acompañantes.
A las 7 de la mañana comenzó a congregarse gente en torno a La Gaviota con camionetas y algunos autos, a los que posteriormente se fueron sumando tractores, camiones y hasta maquinaria agrícola. Hasta el comentario fue haber visto pasar al Ing. Agr. Tabaré Aguerre, hoy ya como ex ministro del rubro.
Al comienzo de la marcha se acercó al lugar un vehículo de Policía Caminera, desde donde los funcionarios explicaron por el altavoz de la misma la reglamentación vigente y la necesidad de garantizar la libre circulación sobre la ruta nacional solicitando a los participantes de la caravana que transitaran sobre la banquina para permitir el tránsito, algo que posteriormente no se logró concretar en su totalidad debido a que la marcha transito sobre la ruta.
La constante entre los presentes es la falta de rentabilidad que está teniendo el sector agropecuario debido principalmente, según los argumentos esgrimidos por los participantes de la marcha, al atraso cambiario, el incremento de las tarifas públicas y el costo del combustible, principal insumo en todas las empresas agropecuarias.
La movilización de ayer en Salto formó parte de un gran movimiento a nivel nacional, registrándose en varios puntos del país este tipo de manifestaciones de los productores que se autoconvocaron a través de las redes sociales.
La noticia conocida en la mañana de que el Presidente de la República había invitado a través del presidente de la Asociación Rural del Uruguay, Pablo Zerbino, a una reunión a todas las gremiales en la misma jornada de ayer generó sensaciones encontradas entre los participantes del movimiento.
Por un lado el sentir que la reunión prevista para el mes de febrero en un principio se adelantara en base a la movilización de la gente, pero por otro el que la reunión se llevará adelante por las gremiales que según entienden los organizadores de esta movida no representan al sector.
Desde los diferentes grupos de productores a través de las redes sociales se convoca a «no bajar los brazos» y que la reunión del 23 de enero en Durazno será decisiva para organizar la plataforma de medidas a exigir al gobierno, así como también la medida a adoptarse en el futuro próximo.
En un principio se habla de avanzar hacía un paro agropecuario nacional, donde se detenga el envió de ganados a la industria, así como también la comercialización de frutas y hortalizas. Quedando en principio fuera de la medida el sector lechero, debido a que «tirar la leche» por parte de los tamberos que vienen agobiados por su situación económica al igual que las industrias lácteas podría darle un golpe fulminante a este sector.

