
Los pronósticos indican que podría mantenerse una ventana de siembra con condiciones climáticas favorables hasta fines de la semana que viene para poder cerrar la siembra de cultivos de invierno de la zafra 2019/20.
“Los días están acompañando y con la gran capacidad de siembra que hay rápidamente nos estamos poniendo a tiro sembrando en buenas condiciones. Hay un convencimiento en la necesidad de hacer agricultura de invierno”, dijo Jorge Beceiro, gerente de Insumos y Semillas de Copagran entrevistado por el programa Tiempo de Cambio de radio Rural.
Es un año con muy buena cantidad y calidad de semilla. El área que se logró sembrar, señaló, se hizo principalmente con materiales de ciclo intermedio: Génesis 6.28 y Génesis 6.38. El resto del área se sembrará con ciclos un poco más cortos como Génesis 2375 y Génesis 4.33 (más corto).
Las lluvias registradas semanas anteriores en las principales regiones productoras impidieron el correcto avance de la siembra de cultivos de invierno. “En Dolores y Mercedes el avance de siembra previo a las lluvias era superior al 70% a diferencia del resto del litoral que había avanzado un 40% en promedio”, comentó.
A nivel internacional la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura aumentó su previsión de producción global de trigo a 771 millones de toneladas en su reporte de julio, 5,6% que el año pasado.
El aumento responde principalmente a una mejora en la estimación de cosecha para India, con rendimientos excepcionales que llevarían la producción del país a un récord.La producción mundial de cereales 2019 se sitúa en 2.685 millones de toneladas, prácticamente sin cambios respecto al informe anterior de junio, y muestra un aumento del 1,2% frente a 2018.
El pronóstico de la FAO apunta a una caída de la producción de maíz, con el mayor ajuste en EEUU, donde la primavera con exceso de lluvias ha retrasado las siembras y e impactado en rendimientos más bajos. La disminución de las perspectivas de cultivo en China, así como en África oriental y meridional, ha mermado aún más la producción general de maíz, más que contrarrestando un posible repunte en Argentina.
