
Ana Araujo, la representante de los productores en el consejo directivo del Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA) dijo a La Hora del Campo que «el sufrimiento de las ovejas existe, es duro verlo, a esto nos enfrentamos los productores con cada ataque, a la frustración, indignación, dolor, impotencia». Al mismo tiempo marcó que «no quererlo ver es no quererse hacer cargo de un tema que nos interpela como sociedad».
Explicó que «los productores que sufren ataques en sus majadas son más propensos a sufrir ansiedad y depresión», además según indicó «afecta la vida productiva y familiar de las personas» y reclamó que «cómo sociedad nos tenemos que hacer cargo y generar conciencia, es un cambio cultural que llevará tiempo». Araujo hizo hincapié que «los productores que sufren sucesivos ataques, prefieren dejar la producción ovina y parte de su sustento para no ver sufrir a sus animales por nuevos ataques»
La productora manifestó haber solicitado junto al directorio del INBA, en agosto del año pasado la remoción del Gerente Ejecutivo del instituto, Gastón Cossia, al Ing. Agr. Fernando Mattos, y luego el desacuerdo de los productores con el manejo del instituto quedó de manifiesto en el comunicado del Congreso Extraordinario de la Federación Rural el 11 de diciembre de 2021, donde se solicitó la «destitución» del jerarca entendiendo que «su perfil y desempeño no han satisfecho las expectativas del agro».
De acuerdo a información que maneja La Hora del Campo, las gremiales reunidas en Campo Unido, la pasada semana evaluaron la continuidad de sus representantes ante la Junta Directiva del Instituto Nacional de Bienestar Animal. Si bien existen voces que plantean el retiro de los delegados, hay quienes sostienen que es más importante continuar trabajando desde adentro por soluciones, por lo que se definió mantener la representación pero quedó claro que se continuará evaluando el andamiaje del instituto.
Salto, 1 de febrero de 2022
