
Durante el ciclo productivo, primavera-verano 2019/2020, la superficie sembrada de papa fue estimada en 1.218 hectáreas, siendo este valor 12 % inferior a la superficie de la zafra de primavera del año pasado. La producción de esta zafra considerando lo que restaba por cosechar se estima en 21,2 mil toneladas con un rendimiento medio de 17,4 toneladas por hectárea sembrada. de acuerdo a los datos publicados por Dirección de Información y Estadísticas del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (DIEA-MGAP).
La producción total de esta zafra es un 32% menor a la de la zafra de otoño 2018/19 (31,2 mil toneladas), debido en parte a una disminución de la superficie sembrada pero también a un menor rendimiento de los cultivos. La zafra anterior desde del punto de vista del clima fue muy propicia, mientras que la actual se caracterizó por una fuerte sequía que afectó seriamente la principal zona productora (sur del departamento de San José). Si los rendimientos no cayeron aún más se debe a que una proporción muy elevada de la superficie de cultivo (92%) fue regada.
Al momento de realizarse la encuesta restaba por cosechar tan sólo el 6 % del área sembrada, reportándose por parte de los productores expectativas de obtener unas 1.441 toneladas en dicha superficie a cosechar.
De la producción cosechada el 90 % ya había sido comercializado, restando almacenadas para la venta unas 2.128 toneladas de este ciclo. Si a la producción almacenada se suman las 1.441 toneladas previstas de las áreas aún no cosechadas, se constituye una oferta del orden de las 3,6 mil toneladas disponibles para atender el consumo hasta que empiece a comercializarse la producción de la zafra de otoño, que probablemente se comercialicen de forma ágil, pues se trata de un volumen reducido en comparación con los registros de años anteriores.
La zafra de otoño también disminuye respecto a 2019
La superficie sembrada en la zafra de otoño 2020 es de 2.402 hectáreas, un 10% por debajo del valor que se registrara en la zafra de otoño del año anterior y la más baja superficie desde que se llevan registros. El 73% de dicha superficie fue sembrada entre la segunda quincena de enero y el mes de febrero (siembra de época), un 12 % corresponde a siembras tempranas (antes del 15 de enero) y un 15% a tardías (marzo).
Para esta zafra se utilizaron 6,7 mil toneladas de semilla, con una densidad de siembra (promedio) de 2,8 toneladas por hectárea. El 77% de la semilla es de origen nacional, fundamentalmente semilla propia de los productores (72%), un 5% es semilla nacional comprada y un 23% corresponde a semilla importada.
