No existen pruebas de que la exportación en pie perjudica la actividad de la industria frigorífica

En el marco de la inauguración del stand del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, los colegas del programa radial Valor Agregado de Radio Carve consulto al Ing. Agr. Tabaré Aguerre sobre el informe presentado por parte de la Consultora CPA Ferrere, con respecto a las pérdidas que genera en la cadena cárnica la exportación en pie.

El jerarca ministerial dijo haber recibido este informe «hace unos meses atrás» y que el mismo fue analizado por parte de los técnicos de la Oficina de Políticas y Programación Agropecuaria (Opypa) donde no se encontró pruebas que permita suponer una reducción de la actividad de la industria frigorífica debido al mantenimiento de la política asumida por el Poder Ejecutivo de mantener la exportación en pie abierta.

Incompleto

Aguerre señaló que el mismo informe reconoce que es «incompleto» porque no reconoce los efectos favorables que provoca este mecanismo de comercialización. Partiendo de este reconocimiento por parte de los analistas, el ministro realizó algunas apreciaciones respecto a la exportación en pie.

En primer lugar dijo que «la actitud de los productores criadores de producir terneros, sería muy diferente si la única alternativa comercial que tuviera este país fuera la industria frigorífica».

Mercado asimétrico

El jerarca argumento que la principal razón es tener en un Uruguay un mercado «totalmente asimétrico. Tenemos 32 o 33 mil productores que ofrecen animales y tenemos 23 o 25 frigoríficos que son los que exportan y algunos más que son los que se dedican al mercado interno. Por lo tanto hay una concentración de la demanda muy distinta a la dispersión que tiene la oferta».

El ministro continúo señalando que el mantenimiento de esta política ha permitido un crecimiento de 350.000 terneros en los últimos seis años, con respecto a los seis anteriores, lo que redundado en una mayor faena, un aumento en el peso de los animales y «en los últimos tres años hemos venido aumentando consecuentemente todos los años la faena, el volumen, y las toneladas de carne exportada».

Aguerre reconoció que «no todo lo que ha ocurrido en el dinamismo que ha tenido en los últimos 10 años la actividad ganadera depende de la política de la exportación en pie» y señaló que «ha habido cambios en los precios a nivel internacional». Al mismo tiempo remarcó que «ha habido una mayor apertura de mercados por parte de Uruguay, también una diferenciación de nuestras carnes con la política de promoción que lleva adelante INAC».

No hay ninguna razón

El ministro dijo que se debe tener como meta un crecimiento en la base de la cadena productiva, de lo contrario «no podemos crecer al final», en ese sentido dijo que una mayor faena, un mayor volumen de exportación y una mayor producción de terneros con la exportación en pie, «por todas esas razones nos parece que no hay ninguna razón para pensar cambiar esa política que ha sido exitosa».

Tabaré Aguerre reafirmó que «no hay ninguna prueba que permita decirnos que porque se esté exportando en pie se ha reducido la actividad de la industria frigorífica». Además recordó que el indicador que determina el compromiso y la decisión de los productores de producir más terneros es la cantidad de vacas de cría, que «en los últimos cinco años paso de 4.300.000 vacas a 4.700.000 vacas».

Estimó que si «le pongo valor al impacto que ese cambio en la cantidad de vacas y el aumento de la dotación de ganados que ha habido en Uruguay, probablemente termine con un valor superior al valor que termino concluyendo el estudio de referencia».

No se perdió valor agregado

En su análisis, el jerarca ministerial, también remarcó que la exportación en pie no se ha perdido valor agregado en el trabajo de los uruguayos, «yo acabo de demostrar, o de intentar demostrar, que en realidad no se ha perdido se ha ganado». Desde el punto de las políticas públicas, Aguerre dijo estar convencido que la producción «tiene que tener una alternativa diferente a la concentración del mercado».

En el caso de que se debe tener algún tipo de regulación, el ministro recordó que las medidas que se puedan adoptar deben ser «siempre pensando en el eslabón más débil y en esta cadena productiva es el productor de terneros, el criador, el que tiene menos alternativas de reconversión productiva».

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