Megaagro-Calvase impulsa una nueva generación de drones aplicados al campo

Con el objetivo de ampliar su propuesta de soluciones tecnológicas para el agro, Megaagro-Calvase selló un acuerdo estratégico con Baynal S.A. para la comercialización de drones agrícolas en todo el país. En el marco de este lanzamiento, la empresa presentó en su sede de Salto los nuevos modelos DJI Agras T70 y T100, que marcan un salto cualitativo en capacidad, autonomía y eficiencia operativa. «Este acuerdo es un hito importante para la empresa», afirmó Juan Miguel Otegui, director de Megaagro-Calvase.

Alianza estratégica

La alianza con la empresa Baynal permitirá a Megaagro-Calvase distribuir en todo el territorio nacional la línea de drones DJI Agras, una de las más reconocidas a nivel mundial en aplicaciones agrícolas. «Todo nuestro equipo comercial ya está comenzando a ofrecer estos productos, desde Salto hasta el Este del país», señaló Otegui.

El acuerdo coincide con el lanzamiento sudamericano de los modelos T70 y T100, dos drones de última generación que, según el director de Megaagro-Calvase, aportan mayor capacidad de carga, mejor duración de batería y más estabilidad de vuelo. «Como todo equipamiento tecnológico, se actualiza constantemente, y estos nuevos modelos vienen con un salto importante en prestaciones». Además, la empresa ya dispone de unidades en el país y espera nuevas partidas a comienzos de agosto.

Una tecnología que complementa

Para Otegui, la incorporación de drones no es un cambio aislado, sino una evolución coherente con las líneas de trabajo que la empresa viene desarrollando desde hace años. «Esto cierra muy bien con nuestros negocios históricos», remarcó. Megaagro-Calvase trabaja desde hace tiempo con defensivos agrícolas bajo la marca Solaris, y también distribuye en exclusiva para Uruguay los productos Spraytec, coadyuvantes clave para mejorar la calidad de las aplicaciones.

La posibilidad de aplicar fungicidas, herbicidas o insecticidas con drones es solo una parte del potencial. «Hoy se están sembrando pasturas, colza, incluso fertilizando con drones, sobre todo ahora que los equipos tienen más capacidad de carga», señaló. El modelo T100, por ejemplo, puede cargar entre 90 y 100 kilos de fertilizante, lo que habilita su uso en sectores como el arrocero, donde el tiempo y las condiciones del suelo son determinantes.

«Cuando el campo está mojado y no podés entrar con una sembradora o un mosquito, el dron te permite hacer la aplicación en el momento ideal. Esa es la gran ventaja: viene a complementar, no a sustituir».

Capacitación y soporte técnico

Uno de los aspectos fundamentales para garantizar el uso adecuado de estos equipos es la capacitación del productor o del operador. «Para obtener la garantía del equipo es obligatorio realizar el curso de capacitación, que dictamos junto a la gente de Baynal», explicó Otegui.

Los cursos, que tienen una duración de dos a tres días, no solo capacitan técnicamente, sino que también habilitan a quienes los completen a tramitar el carné de piloto de Dinacia, un requisito legal para operar drones de estas características en Uruguay. «Nosotros ayudamos a quienes hagan el curso a obtener ese carné. Es parte del servicio que brindamos», añadió.

Además, Baynal se encargará del respaldo técnico, reparaciones, repuestos y soporte postventa, garantizando un acompañamiento integral para los usuarios.

Promoción

En el marco del lanzamiento, Megaagro-Calvase diseñó una serie de incentivos comerciales que buscan facilitar el acceso a esta tecnología. «Estamos ofreciendo financiación bancaria de hasta 36 y 48 meses para la compra de drones nuevos», afirmó Otegui. Además, quienes adquieran los equipos podrán acceder a un dron Neo de regalo, ideal para entrenamiento o uso recreativo. También hay descuentos especiales para drones con cámaras multiespectrales, útiles para detectar enfermedades en cultivos o identificar zonas con déficit hídrico.

Los valores de los equipos nuevos rondan los 35.000 dólares, con algunas variaciones según el modelo. «Se pagan solos, por los ahorros que permiten en aplicaciones concretas», aseguró Otegui. En su caso personal, relató una experiencia reciente: «En Semana Santa tenía un campo con exceso de humedad que no me permitía sembrar. Contratar una empresa con drones me costó menos de la mitad que lo que me hubiera costado con sembradora tradicional y gasoil».

Más allá de los números, el director de Megaagro-Calvase destacó los resultados agronómicos que ya están observando en campo. «Ayer uno de nuestros agrónomos, en la zona de Colonia y Soriano, nos contaba que se sembraron muchas hectáreas de bolsa con drones y que la implantación del cultivo es espectacular».

La experiencia confirma que los drones no solo mejoran la eficiencia económica, sino que mantienen o incluso elevan la calidad de las labores agrícolas, siempre que se utilicen correctamente. «No es lo mismo sembrar en línea que con dron, pero los resultados son excelentes, y la tecnología avanza rápido», añadió.

Salto, 27 de julio de 2025