
Las gramíneas tienen una sorprendente capacidad para intercambiar genes con otras especies, según un nuevo estudio publicado en la revista Nature Plants. Esta habilidad les permite adaptarse rápidamente a los cambios ambientales y evolucionar nuevas características que les dan una ventaja competitiva.
El estudio, liderado por investigadores de la Universidad de Sheffield, en Reino Unido, es el primero que cuantifica la frecuencia y la magnitud de la transferencia lateral de genes (TLG) en las gramíneas. La TLG es un fenómeno por el cual una especie adquiere genes de otra especie sin tener que ser descendiente directo de ella. Esto es similar a lo que ocurre en los cultivos transgénicos, donde se insertan genes de otras especies para mejorar sus características.
Los investigadores analizaron los genomas de varias poblaciones de una hierba tropical llamada Alloteropsis semialata, que se distribuye por África, Asia y Australia. Descubrieron que esta especie había adquirido más de 50 genes de otras gramíneas a lo largo de su historia evolutiva, lo que representa alrededor del 2% de su genoma. Estos genes le habían conferido ventajas como una mayor tolerancia al estrés hídrico, una mayor eficiencia fotosintética y una mayor resistencia a las plagas.
El estudio también reveló que la TLG no es un evento raro o aislado, sino que ocurre con regularidad y en múltiples direcciones entre las gramíneas. Los autores estiman que cada millón de años se produce una transferencia de alrededor de 0,3 genes por especie. Esto significa que las gramíneas están constantemente intercambiando información genética y adaptándose a las condiciones cambiantes.
El profesor Colin Osborne, autor principal del estudio e investigador del Departamento de Ciencias Animales y Vegetales de la Universidad de Sheffield, dijo: «Nuestro estudio muestra que las gramíneas están tomando un atajo evolutivo al tomar prestados continuamente genes de sus vecinos para crecer más grandes, más fuertes y más altas. Esto es algo que no se había observado antes en la naturaleza con tanta frecuencia y detalle. La transferencia lateral de genes puede explicar cómo las gramíneas se han convertido en el grupo de plantas más exitoso del planeta».
El estudio tiene implicaciones tanto para la comprensión de la evolución vegetal como para el desarrollo de nuevos cultivos. Por un lado, sugiere que la TLG es un mecanismo importante para la diversificación y la adaptación de las plantas, que puede ocurrir más rápido que la mutación y la selección natural. Por otro lado, indica que los cultivos transgénicos no son tan artificiales como se podría pensar, sino que imitan un proceso natural que ya ocurre en las plantas.
El doctor Luke Dunning, coautor del estudio e investigador del mismo departamento, dijo: «Nuestro estudio demuestra que los cultivos transgénicos no son tan diferentes de lo que hace la naturaleza. Las plantas ya intercambian genes entre especies sin nuestra intervención. Esto podría ayudar a reducir el estigma social asociado a los cultivos modificados genéticamente y a fomentar su aceptación como una herramienta para mejorar la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible».
Salto, 31 de octubre de 2023
