La noticia de la importación de productos lácteos desde Brasil por parte de la empresa Lactalis, ha caído muy mal en el sector lechero salteño principalmente. La empresa Indulacsa, perteneciente al grupo francés, anunció hace pocos días una baja en el precio de la leche remitida a planta con retroactividad al primero de enero y desde su gerencia se anunció la intención de no estimular la producción de leche.
Luis Enrique Azanza, integrante de la directiva de Sofrils, dijo que esta importación es parte del «juego de la oferta y la demanda» pero sostuvo que «el trasfondo de esta situación es que estas empresas no vienen a defender la producción, vienen a defender sus interesas económicos y eso es lo peor que le puede pasar a un sector lechero que está vulnerable».
Planteo
Luego que el grupo francés adquiriera las plantas de Indulacsa en Uruguay (que formaron parte de la compra del grupo Esmeralda en México), y definiera una caída importante en el valor del litro de leche remitida a planta que se sitúo por debajo de los $ 5,00 el litro, cuando otras plantas estaban por encima de los $ 8,00, la Sociedad de Fomento Rural de la Industria Láctea Salteña (Sofrils) realizó un planteo al ministro de ganadería de turno, en aquel momento el Ing. Agr. Tabaré Aguerre, de que las empresas extranjeras que invirtieran en el sector lechero debieran pagar un canon para el desarrollo de las cuencas lecheras en el país.
Azanza dijo que la propuesta fue de recibo «tanto de Aguerre como de Benech» pero admitió que «no es fácil de instrumentarse». El integrante de la gremial lechera dijo que estas empresas «deberían tener alguna reglamentación, porque no puede ser que una empresa venga y desarme una cuenca lechera y después se vaya, como ha pasado no solo con esta empresa Lactalis sino que con otras empresas del sur».
Pili y Claldy
Cuando la empresa Lactalis llegó al país y descendió el precio de la leche a la mitad del valor de otras plantas, los productores se encontraron con una situación de la industria lechera nada favorable para poder emigrar a otras empresas con su producción, debido a la problemática de cobro con Venezuela y el alto nivel de remisión en todas las cuencas del país.
En la actualidad la situación es diferente y empresas como Pili y Claldy se encuentran con necesidad de cubrir sus demandas de leche, por lo cual ambas empresas han mantenido diálogos con la gremial con la intención de captar la producción de la zona.
Azanza dijo que ante esta posibilidad y teniendo en cuenta que las expectativas que brindo la empresa Lactalis no son alentadoras hacia el futuro porque «ha manifestado a los productores que no tienen ninguna intención de seguir operando en el Uruguay», los socios de la cooperativa esperan con expectativa las negociaciones.
Sobre un posible acuerdo para emigrar con la leche de los productores de Sofrils a Pili o Claldy, Azanza dijo que «por ahora no hay nada concreto, pero es muy probable que se logre alguna posible solución». Esta semana según trascendidos se estaría realizando una reunión con una de las empresas sobre el tema, donde participaría un representante del INALE.
