A diferencia del año 2016 y 2017, donde la variable climática era favorable para la producción ganadera, en este 2018 el déficit hídrico que se arrastra desde enero incide de manera negativa en la terminación de los ganados a la industria y por ende de manera positiva en los precios.
Si se observan los valores que obtuvo el novillo gordo durante los dos años anteriores, es a mediados de mayo (2016) y mediados de abril (2017) cuando comienza la recuperación de los precios debido a un bajo nivel de oferta bien terminada, lo que normalmente se denomina la pos zafra.
Este año a mediados de marzo comenzó la suba en los valores promedios del novillo gordo alcanzando en la planilla de la Asociación de Consignatarios de Ganados del Uruguay durante la última semana al posicionarse en US$ 3,21, muy cercano al pico de valores alcanzado el año pasado.
Por el momento el mercado se presenta firme y alcista por lo cual, de acuerdo al diálogo con los consignatarios, todavía habría algún margen para que los precios continuaran escalando en la gráfica, sin embargo debido a la poca oferta animales bien terminados que existe hoy a nivel de campo, la interrogante que existe hoy es ¿hasta donde la industria puede subir los valores por algo que no hay?.
Si bien en los últimos dos años las pos zafra se han extendido por dos meses y medio, y este año llevamos apenas cuatro semanas, en los últimos días se han escuchado referencias de hasta U$S 3,30 por ganados muy especiales y bien terminados, pero no son todas las plantas que se encuentran en esa línea, algunas no sobrepasan los U$S 3,25. Las entradas están muy cortas a planta.
Desde el punto de vista estadístico, en las próximas semanas se podría llegar al pico de valores de la pos zafra y también a un re-acomodo de precios, que acompase una baja oferta de animales bien terminados y una industria que deberá ajustar sus faenas para encontrar el punto de equilibrio.

