
En su momento, el Ing. Agr. Tabaré Aguerre (ex-ministro del MGAP) por el año 2017 dijo que el sector agropecuario multiplicaba por 6 cada dólar generado en el sector para el resto de la economía. En este número se incluían todos los sectores productivos, sin embargo un trabajo realizado por la consultora Ceres en 2020, únicamente el sector ganadero multiplica por 3,43 cada dólar producido.
El estudio realizado por la consultora buscó responder ¿Cuál es el impacto de aumentar la producción de carne sobre la economía uruguaya?, teniendo en cuenta un análisis del efecto directo y el derrame que genera. Por lo tanto «computa el impacto económico que se generaría si Uruguay lograra aumentar la producción del complejo cárnico, que comienza con la cría de ganado y culmina con el consumo interno o la exportación» dice el informe.
En el mismo se establece que «la cría de ganado emplea alrededor de 83.000 trabajadores agropecuarios y cerca de 18.000 en frigoríficos» (en el año 2020). De esta manera se genera un impacto multiplicador indirecto de 1,67 que genera la producción de carne a lo largo de toda la cadena de valor y un multiplicador extra de 1,76, inducido por el impacto que generarían las remuneraciones sobre la economía».
Según explican los analistas en dicho informe, estos valores «son individualmente muy superiores al promedio observado en otros sectores económicos», en tanto que si se toman ambos multiplicados de forma conjunta, sumando 3,43, «la producción de carne genera un gran impacto sobre la economía».
Dentro de la proyección, Ceres afirma que si Uruguay «consiguiera duplicar la producción de carne, el impacto total que generaría sería un aumento acumulado de 10% del PBI». Por lo tanto se considera en el informe que «vale la pena todo el esfuerzo que se pueda hacer para lograr el objetivo de aumentar sustancialmente la producción de carne» en nuestro país.
El economista Ignacio Munyo, principal de la consultora, dijo que este trabajo logró demostrar que «toda la cadena cárnica genera un importante derrame en otros sectores del país, a través de los encadenamientos, que son muchos y profundos. Es un sector que multiplica mucho» afirmó.
En ese informe, publicado en octubre de 2020, «decíamos que lo esencial era mejorar las condiciones de acceso de la carne uruguaya en los mercados internacionales. Lograr un tratado de libre comercio (TLC) con China o con Turquía sería importante, pero sería más positivo mejorar las condiciones de acceso a los países avanzados. Mejorar las cuotas de ingreso sin impuestos o con baja carga impositiva a mercados potentes como Estados Unidos, Japón o Corea del Sur» dijo el economista.
Munyo dijo que también sería importante lograr mejorar el acceso con la Unión Europea, aunque reconoció que «es más complicado, porque va de la mano con acuerdos que todavía están con negociación abierta, a través del Mercosur». Si bien concuerda con los demás analistas sobre la importancia del mercado asiático, dijo que es «muy importante pensar en nuevos mercados, como Medio Oriente, que no tienen tarifas de ingreso, y que son demandantes de productos alimenticios, entre ellos la carne de calidad».
Reconoció que «Argentina y Brasil tienen una tradición mucho mayor de comercio con Emiratos Árabes, con Arabia Saudita, de lo que ha tenido Uruguay», sin embargo marcó que nuestro país ha «trabajado mucho allí en estos años, porque estamos convencidos del potencial muy grande para colocar alimentos de calidad, entre ellos carne uruguaya».
Salto, 9 de mayo de 2022
