En el año 2003 como consecuencia del brote de Encefalopatía Espongiforme Bovina, también llamado como mal de la vaca loca, el gobierno japonés impuso un límite de edad de 30 meses para el ganado faenado con ese destino.
De acuerdo a la información brindada por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) el pasado 17 de mayo se levantó dicha restricción lo cual puede generar un incremento de hasta 200 millones de dólares anuales en las exportaciones de carne estadounidense a ese destino.
