El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) publicó una serie de recomendaciones apuntando a mejorar la calidad en los cultivos de trigo y cebada, tras el exceso de lluvias registrado en el último trimestre. El instituto sugiere estar atento y fertilizar con nitrógeno, en la medida de lo posible, los cultivos de trigo y cebada.
“Recomendamos realizar aplicaciones lo antes posible y siempre antes de la espigazón, con el solo fin de reducir el riesgo de bajos contenidos de proteína en grano. No se espera en estos casos aumentos importantes en rendimiento, pero sí mantener la proteína en niveles aceptables (más de 9,5% para el caso de cebada y más de 11,5% en trigo)”, señaló.
El INIA señaló que en las situaciones más comúnmente observadas, de chacras bajo uso agrícola con larga historia de cultivos, la probabilidad de obtener valores bajos de proteína si no se aplica nitrógeno al final de macollaje o posterior es muy alta, generando un riesgo alto de rechazo. “Las aplicaciones de nitrógeno de fin de macollaje en cebada, son importantes no sólo para concretar rendimientos aceptables sino además para lograr los contenidos de proteína necesarios que se encuentren dentro del rango de recibo (9,5-12,5/13%, según contrato)”.
“Las aplicaciones de dosis entre 10 y 15 kg N /ha previo a espigazón para cultivos con un rendimiento estimado de 2.000 kg/ha o superior aplicados como urea, nitrato de amonio o UAN (ej 20-30kg/ha urea) son seguras y pueden generar un aumento de 0,5-1% de proteína reduciendo la probabilidad de obtener valores bajos de rechazo. Si el rendimiento estimado es mayor, las dosis se deben ajustar a valores mayores en proporción. Si se utiliza UAN, éste puede producir quemado de hoja, evitar dosis altas, horas del día calurosas, y eventualmente diluirlo. En la medida que la aplicación se distancie de la espigazón y sea más temprana, las dosis también pueden ser mayores y contribuirán en mayor proporción además a concretar el rendimiento y no sólo aumentar el contenido de proteína”, detalló.
Aunque tanto en trigo como cebada es mucho más eficiente seguir las recomendaciones de manejo de nitrógeno en estadios más tempranos (siembra-macollaje-encañazón), “en situaciones extremas como las actuales consideramos que puede ser una buena práctica realizar aplicaciones, que, aunque fuera de fecha, pueden evitar problemas mayores”, concluyó en un comunicado.
Fuente: Grupo Trigo

