La Facultad de Agronomía se encuentra trabajando en la incorporación de material genético resistente a parásitos internos para minimizar la resistencia antihelmíntica y realizar un mejor control de esta problemática en ovinos.
El Dr. Raúl Ponzoni dijo que la parasitosis interna en ovinos es “un problema serio en el país” y genera “pérdidas grandes a los productores en términos de producción”, desde la mortandad de corderos como hasta la pérdida de ganancias desde el punto de vista productivo en el engorde.
Actualmente las estrategias que se han utilizado en el país, para el combate a la parasitosis interna, ha sido la utilización de antihelmínticos y el manejo de pasturas, lo cual hasta el momento, según el técnico, “no han sido totalmente efectivas” debido a la persistencia de la problemáticas y también la generación de resistencia que desarrollan los parásitos.
Según explicó Ponzoni, “las compañías que los producen (antihelmínticos) tienen que estar continuamente generando nuevos productos para que sean efectivos a los parásitos y el manejo de las pasturas con los bovinos de alguna manera puede ayudar pero no es un remedio definitivo”.
El camino que proponen recorrer desde la investigación es la incorporación de genética resistente, partiendo de la base que en países como Australia y Nueva Zelanda, “en algunas majadas se ha conseguido suficiente progreso como para que los animales necesiten un número de tratamientos con antihelmínticos marcadamente menores que antes, al punto de que en algunos casos extremos se han creado majadas que no necesitan tratamiento”.
El profesional explicó que lo importante es trabajar para llegar “cerca del 100%”, lo cual permitirá realizar un “cambio radical” en el manejo de los ovinos. “Una majada de cría, de seis dosificaciones por año se pueda reducir a una o a dos, o en algunos casos extremos como se ha conseguido a ninguna, animales adultos que no necesitan dosificaciones contra parásitos” dijo.
Más allá de la reducción de la parasitosis interna mediante el manejo de materiales genéticos, la ventaja adicional que tiene esta tecnología es que “los animales que no se cargan de parásitos y tampoco descargan en la pastura huevos, entonces la pastura manejada con animales resistentes tiende a limpiarse”.
El método de trabajo que se viene desarrollando en es la identificación de fuentes de animales altamente resistentes, que han sido seleccionados por años por su resistencia.
En este caso, la investigación tiene el aporte y la colaboración de Central Lanera Uruguaya, según explicó el profesional. Ponzoni dijo que se ha identificado una majada Merino en Australia, de la cual ya se ha importado material genético y se está utilizando en el país.
“La progenie ha dado unos resultados muy alentadores, en el sentido de que los animales son marcadamente más resistentes a las parasitosis interna que otras progenies de carneros generales, que utilizamos en los experimentos” sostuvo Ponzoni.
“Con la introducción de material que ya es resistente de afuera, en este caso de Australia pero puede ser de otros lugares, tratamos de hacer las cosas lo más rápido posible” dijo. Explico que realizar este trabajo al igual que en otros países “va a llevar bastante tiempo”, por lo tanto la introducción de este material permitirá avanzar rápidamente, al igual que se realizó con el afinamiento de las lanas en el país.
Ponzoni estimó que “si empezamos a trabajar firmemente, en serio, dentro de cinco o seis años podemos esperar ver en el campo los resultados ya diseminados”. Por supuesto se debe traer el material genético, inseminar, crías las progenies, en definitiva cumplir el ciclo biológico completo.

