Los ingresos brutos –sin descontar la inflación- de los tambos uruguayos sumaron US$ 142 millones en el trimestre enero-marzo, representando así, una mejora de 7% sobre los US$ 133 millones del ejercicio anterior y casi US$ 50 millones por arriba del piso de US$ 94 millones que dejó el 2016. De todas formas, aún se está bastante lejos de alcanzar el pico de US$ 190 millones que tuvo el 2014 para el primer tercio del año.
La mejora en los ingresos de los tamberos se dio básicamente por el incremento en los niveles de remisión que se expandieron 6% durante enero-marzo. El precio medio en dólares corrientes por litro de leche remitido a planta se ubicó este año en US$ 0,34, prácticamente estable frente a los US$ 0,33 de 2017, pero bastante lejos de los US$ 0,45 que tuvo el año récord del 2014.
La facturación bruta de los tamberos parece mostrar una clara tendencia de recuperación. En el ejercicio 2017 se llegó a US$ 637,4 millones, un pronunciado repunte frente el mínimo de US$ 505,8 millones del 2016. El año récord sigue siendo el 2014 con un ingreso de US$ 852 millones.
Remisión mantuvo tendencia alcista
La remisión a plantas industriales totalizó 133 millones de litros en marzo, con un incremento de 4,5% sobre igual mes del año pasado, según los datos preliminares que divulgó el Inale. La producción de marzo fue superior en casi 6 millones de litros a los 127 millones de los años 2017 y 2016, aunque todavía quedó bastante lejos de los 141 millones de litros del ejercicio 2012.
En tanto, en los primeros tres meses de 2018, la remisión a planta totalizó 415,3 millones, una recuperación interanual de 4%. Por su parte, en los últimos 12 meses cerrados a marzo 2018 la remisión acumulada registró un incremento del 6% comparado con un año atrás.
