El pasado 19 de octubre compartíamos una entrevista con el Dr. Francisco Muzio, ex director general de los Servicios Ganaderos del MGAP, sobre la decisión de Brasil de dejar de vacunar contra la fiebre aftosa y el posicionamiento de Uruguay al respecto.
El profesional en su momento expresó su preocupación «de que nos estemos durmiendo una siesta de la que mañana nos despierten de golpe», haciendo alusión a que Uruguay debe trabajar en el trabajo realizado por el Programa Hemisférico de Erradicación de la Fiebre Aftosa en la región, pero principalmente en la necesidad de incrementar la vigilancia sanitaria.
Aftosa: Muzio está preocupado «de que nos estemos durmiendo la siesta»
La Hora del Campo dialogó con el Dr. Eduardo Barre, actual director de los Servicios Ganaderos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca al respecto, quien dijo «estamos tranquilos en lo que estamos haciendo pero creo que debemos redoblar los esfuerzos en vigilancia, tengamos o no vacunación».
Según explicó Barre «si tenemos vacunación tenemos que redoblar porque vamos a tener un país vecino con muchos millones de cabezas sin vacunar y si no vacunamos también tenemos que redoblar el esfuerzo, es una de las etapas del PHEFA que tenemos que programarlas muy adecuadamente para que el país no corra riesgos».
Desde su punto de vista Uruguay viene cumpliendo las etapas previstas y «nuestro muestreo, que son los más grandes de América, tanto serológico para inmunidad o para circulación viral nos está dando que el país está muy bien».
Sin embargo, quienes recorren las fronteras del país, caso del puente Internacional de la Concordia, en la frontera Artigas-Quaraí, donde en un viaje reciente no encontramos funcionarios aduaneros y la barrera sanitaria no se encuentra en el puente sino que está ubicada a pocos metros del empalme de la ruta 30 y la ruta 4, sin funcionarios visibles, dejan cierto nivel de dudas de los controles sanitarios respecto al ingreso de productos de la región.
Al ser consultado sobre este tema, el Dr. Eduardo Barre dijo «si nosotros tomamos como está la situación en América, tal vez los puntos de ingreso tendríamos que correrlos quiere decir que no sería Uruguay, desde el punto de vista animal. Tanto Argentina, Paraguay y Brasil están en la misma situación que nosotros, es decir que la frontera no termina ahí, pero si tenemos puntos críticos en el país y un punto crítico es el aeropuerto y otro el puerto, esos son los de mayores riesgos».
En el caso de la utilización de los rodiluvios, que se instalaron en su momento y actualmente están en desuso y en muchos casos ya no existen, como lo es en la frontera de Salto-Concordia, explicó que utilizan «cuando hay un problema ya presente de aftosa, en estos casos no. Estos países también hacen un monitoreo de inmunidad y de circulación viral y lo que presentan en cada Cosalfa a nosotros nos satisface, quizás de otros países no y de ahí los insucesos que ocurrió en Colombia y en Venezuela que no lo sabemos».

