
En la jornada de ayer el Escritorio Enrique Beriau llevó adelante su feria mensual en el local Palomas, con venta parcial en yeguarizos y totales tanto en ovinos como en vacunos, con una oferta reducida debido a la imposibilidad de cargar algunos lotes por las lluvias del día jueves.
El mercado fue ágil y con precios que llamaron la atención, alcanzando los U$S 1.000 en un lote de dos vacas gordas con destino al abasto, ante una escasez pronunciada de este tipo de ganados en la actualidad, tanto a nivel de los remates ferias como de los negocios particulares en los escritorios.
En los valores, las yeguas se pagaron entre US$ 410 y US$ 350, en tanto que un lote de potrillos se pagó US$ 150. En los ovinos los valores alcanzados fueron de US$ 78 por capones gordos para abasto y US$ 50 para los torunos. En tanto las ovejas estuvieron entre US$ 30 y US$ 48 y los corderos diente de leche en US$ 39 y US$ 40.
En el caso de los vacunos, como lo señalamos anteriormente las vacas gordas llegaron a cotizar en US$ 1.000, vacas pesadas para abasto, en tanto que algunas vacas no tan bien preparadas se pagaron en el eje de los US$ 795 y los novillos de 2 a 3 años con valores de US$ 750 y US$ 720.
Las vacas adelantadas, disputadas también por productores se pagaron entre US$ 610 y US$ 710 y para invernar en US$ 450, mientras que las terneras alcanzaron valores de US$ 290, para las más chicas y algo sentidas, y US$ 315 a US$ 370 para las generales.
En los novillos de 1 a 2 años, los precios estuvieron en US$ 415 para los más chicos y entre US$ 460 y 485 para los más adelantados. En los terneros los valores estuvieron entre US$ 325 y US$ 380, con un lote de 50 terneros Hereford destacados, por su clase y calidad, castrados y algo sentidos, se pagaron US$ 404.
Al finalizar las ventas el martillero Ignacio Beriau, dijo que el escritorio «esta conforme con la venta realizada, con los yeguarizos que quedaron algunos sin venderse pero ya había negociaciones al finalizar las ventas así que esperamos comercializarlos en su totalidad, después pasamos a los lanares donde la venta fue total».
En el caso de los vacunos destacó los valores alcanzados en varias categorías, «teníamos una poca oferta de ganados gordos pero lo que había se vendió muy bien, se vendieron vacas a mil dólares que no es muy común. Otro de los destaques fue la ternerada Hereford, unos terneros muy lindos pero que se veía sentida por los últimos días que fueron muy complicados en cuanto a la lluvia, pero es una ternerada que con campo se va a recuperar enseguida, que se pagó US$ 404, por encima de los US$ 2,50 si hablamos al kilo, algunos ganados fallaron porque no se pudieron cargar y un lote de lanares también por las lluvias».
Beriau remarcó que «los precios siguen firmes, el remate fue muy ágil, entretenido para la gente y ya temprano poder volver». El escritorio se prepara para la próxima venta que se realizará el jueves 5 de setiembre en el local.
