
El mercado de la lana continúa atravesando tiempos difíciles debido a la situación de la pandemia a nivel global. Si bien se visualiza una Australia que ha venido recuperando sus valores en los últimos meses de forma importante, en la región también existe cierta incertidumbre a nivel de los productores y los valores están lejos de lo que fueron hace dos años atrás.
Miguel O’Byrne, ovejero y presidente de la Federación de Productores de Santa Cruz, en el sur de la República Argentina, dialogó con CAMBIO para conocer la situación productiva y económica del rubro en esa zona del vecino país. Esta provincia, en la zona patagónica argentina, es la segunda en producción de lana, con 10 millones de kilogramos base sucia, y la primera en producción de carne ovina, con un volumen entre 9 y 10 millones de kilogramos.
¿Cuál es la situación del rubro ovino en esa zona de Argentina?
En los últimos años hemos tenido un cambio en la tendencia hacia una merinización. Actualmente tenemos dos poblado con Merino y menos de un tercio con Corriedale. Si bien teníamos mucho más Corriedale. De un promedio de 24,5 micras que tenía la provincia hace 20 años hoy está en 22,5, si ponemos todo en la bolsa.
¿Entonces comenzaron con un Corriedale bastante fino, y el Merino mantiene una finura media para la raza?
En realidad el Merino en la provincia tiene un promedio de 20 micras y el Corriedale en el eje de las 26 micras o por debajo. La tendencia ha sido ir afinando las lanas en los últimos 20 años, pero en los últimos 10 años el camino que siguieron los propios merinistas es ir hacia una mejor estructura, mejor señalada y mejor carcasa de cordero. Esa es la visión de la mayoría de los productores y para eso sobre las razas tradicionales como el Merino, Poll Merino y Corriedale, se han instalado hace muchos años el Merino Multipropósito y crece lentamente el Dohne Merino. Para nosotros está claro que la demanda y el valor de la carne, si uno mira el valor de un cordero y el de un vellón, la mayor cantidad de las veces el valor de la carne supera el de la lana.
¿En la región se produce sobre campos de producción extensiva?
Acá la zona patagónica, en campos extensivos, el promedio en la provincia es de 5 hectáreas por oveja, una carga de 0,20, que está dada por la limitación de la calidad y disponibilidad forrajera. Por eso tanto el Merino, el Poll Merino, el Merino Multipropósito y el Dohne Merino, están haciendo un importante esfuerzo para mejorar las señaladas y la calidad de la estructura carnicera. A su vez la Asociación de Corriedale está con un trabajo técnico importante con el Pro Ovino Avanzado, una herramienta del INTA, para medir datos, Deps, para seguir buscando corderos que tengan mejor peso al destete e ir bajando la finura.
¿Además de carnicero, también tiene que ser fino?
No es ninguna novedad, en los últimos 20 años, que las lanas Corriedale tienen un momento donde son más difíciles de vender y fundamentalmente las que están en 27 micras para arriba. Entonces despacito, año a año, esa finura se ha ido bajando pero estamos hablando en nuestra provincia de un promedio de 25,5 a 26 micras para la raza.
En Uruguay se ha venido apuntando a un Merino cada vez más fino, con productores de lanas ultrafinas en algunos casos. ¿En su zona la decisión es mantenerse en este micronaje?
Sí, acá hablando por debajo de las 20 micras lo que se ha visto es una tendencia a perder tamaño y estructura, a medida que uno se va a lo más fino. También hay trabajos yendo a 19,5 micras por supuesto. En esta zona de campos más pobres, no hay un problema de finura, no hay una expectativa de bajar a 18,5 micras, la gente está en 20 micras y el objetivo está en la parte de la estructura y la sobrevivencia de los corderos. Además si haces un promedio en 20 años la cantidad de veces que una superfina neutralizó una mejor estructura de carcasa y peso de cordero son muy pocas, en el balance de los años es más importante la cantidad de kilos de carne que una micra menos.
¿Corderos de que kilaje se producen en la zona?
Aquí abajo, en nuestra provincia, estamos hablando entre 9 y 13 kilos básicamente. Acá la escasa cantidad de alimento disponible, en un año redondo, lleva a que se haga muy poca recría, se hace muy poco borrego y también muy poco cordero pesado, es decir que muy pocos animales pasan 120 o 150 días antes de ir a faena. La mayor cantidad está saliendo con 90 días como mucho. Acá todo tiene que ver con el ambiente y el clima, un año pésimo como este que fue un invierno durísimo los corderos estaban en los 9 kilos de promedio y el año pasado que fue bueno estaban en 12 kilos de promedio.
¿Qué valores se están pagando tanto por la lana como por la carne?
Un Corriedale de 26 micras con 65% de rinde, hablamos de una pre-parto, tiene valores alrededor de los US$ 3,00 para las mejores lanas y una lana Merino de 20 micras, con 65%, está en US$ 5,00. Aclaremos que son dólares oficiales, puesto en estancia y al barrer. El cordero en kilo gancho está aproximadamente entre US$ 3,20 y US$ 3,40, mientras que la oveja que sale de refúgo entre US$ 2,00 y US$ 2,20. En el caso de la oveja no sale en sus mejores condiciones porque se saca más o menos al sexto año en promedio, no porque no pueda seguir viviendo y produciendo desde el punto de vista biológico, sino que se va quedando sin dientes por el pasto duro y la arena que tenemos por acá.
¿Queda mucha lana sin comercializar en su zona?
Acá es igual que en Uruguay, la zafra 19/20 costó venderla porque bajó mucho y por supuesto para octubre-diciembre de 2019, antes de que se insinuara la pandemia ya había bastante restricción o menor actividad comercial. A los productores que venían de precios altos también les costo vender a precios bajos así que esperaron un poco y después toda la pandemia freno totalmente el mercado desde ese entonces hasta hoy estamos en el mismo panorama. Las lanas vendidas son un 30% o 40% de la zafra, no más que eso, y se venden las mejores lanas y fundamentalmente las certificaciones, como el RWS. La certificación ha sido como una prioridad en las tres últimas zafras en la zona, que son las lanas que se colocan más rápidamente según los topistas.
Salto, 19 de abril de 2021
