
Con la llegada de una nueva administración que llegó en el mes de marzo, con el cambio de gobierno, el Instituto Nacional de Carnes (INAC) elaboró un plan quinquenal estratégico, con el cual busca alinear los esfuerzos del sector para impulsar el sector cárnico.
Uno de los destinos principales para nuestras carnes, más allá de lo que puede significar China, Estados Unidos, Brasil o Europa, es nuestro mercado interno y en este sentido el instituto tiene como uno de sus principales cometidos, el de garantizar el acceso a la población de las carnes y sus derivados tanto en cantidad como en calidad.
La junta directiva, encabezada por el Ing. Agr. Fernando Mattos, ha decidido focalizarse a partir de 2021 en la «formalización y promoción del mercado interno» pero bajo un nuevo modelo de trabajo.
En tal sentido, el proceso de rediseño estuvo marcado por distintos hitos, entre ellos, la Ley de Transparencia Comercial e Inocuidad, que le confiere nuevas competencias a INAC y la Ley de Urgente Consideración que le confiere al Instituto (a partir del 21 de enero de 2021) la competencia para habilitar carnicerías en todo el país, luego de más de 30 años a cargo de los Gobiernos Departamentales (salvo en el caso de Montevideo). El proceso se terminó de sellar con la reciente transformación de la Gerencia de Contralor en Gerencia de Mercado Interno, modificándose su denominación, funciones y estructura.
La Gerente de Mercado Interno, Dra. Fernanda Cuervo, explicó que este nuevo enfoque apunta a abordar al mercado interno en forma integral, haciendo foco en la infraestructura, en los procesos de inocuidad y en la idoneidad de los agentes a través de equipos multidisciplinarios, así como el trabajo coordinado con otros organismos estatales (MGAP, Congreso de Intendentes, Gobiernos Departamentales y Ministerio del Interior).
Se pone foco en hacer más eficaces y eficientes los recursos humanos asignados al mercado interno, apoyándose para ello en nuevos sistemas tecnológicos.
Entre las actividades que se están cumpliendo se encuentran la aprobación de un nuevo marco normativo, la coordinación de un grupo de trabajo interinstitucional, el desarrollo e implementación de un sistema de registro digital de todas las operaciones con carne del abasto, un plan de promoción específico y la formación de los agentes del mercado interno.
Los próximos años del mercado interno serán desafiantes y se requerirá de una fuerte coordinación institucional, que redundará en beneficio de toda la cadena, de la población y del prestigio internacional de las carnes de Uruguay.
Salto, 22 de diciembre de 2020
