
En el marco de la jornada «Ganadería extensiva en un contexto desafiante: recomendaciones tecnológicas» organizada por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), el Ing. Agr. Martín Jaurena, investigador de la institución, brindó una charla sobre el «Manejo de campos naturales en el norte de Uruguay». Durante la entrevista, el ingeniero destacó la importancia del manejo del Canutillo en la región norte del país como una estrategia para superar rápidamente la crisis forrajera en la primavera.
El Ing. Agr. Martín Jaurena explicó que se abordaron diez puntos clave para implementar esta estrategia paso a paso desde ahora hasta el verano. El Canutillo es una especie de pastura de verano que mejora su crecimiento con bajas temperaturas, aunque no se espera un crecimiento significativo hasta septiembre. Ante la preocupación de los productores por la falta de lluvias y la recuperación del campo natural, el ingeniero recomendó algunas acciones a tomar.
Durante el invierno, es posible subdividir las parcelas y separar el Canutillo del resto del campo, donde hay acumulación de paja seca. Luego, se puede utilizar una rotativa para su manejo. La estrategia consiste en la subdivisión, seguida de la fertilización y el manejo con pastoreo rotativo en la primavera, utilizando criterios de altura de entrada de 20 a 25 centímetros y remanente de forraje de 12 a 15 centímetros, para volver a pastorearlo en un intervalo de 25 a 30 días.
En cuanto a la carga ganadera, el Ing. Martín Jaurena mencionó que depende del sistema utilizado. Si se fertiliza el Canutillo, se puede alcanzar una carga de hasta mil kilos de peso vivo por hectárea, equivalente a tres novillos de 330 kilos o de 4 a 5 terneros de 200 a 250 kilos. En caso de no fertilizar, la carga debe ser ligeramente menor, alrededor de 600 kilos de peso vivo por hectárea. En ambos casos, es importante controlar la cantidad de tallos y diferir el forraje al inicio para permitir su acumulación.
El ingeniero resaltó la importancia del manejo adecuado del pastoreo en relación con la altura de entrada y salida del ganado. Aunque puede resultar difícil mover y sacar animales en determinados momentos, se recomienda utilizar un potrero adicional como reserva de forraje hasta alcanzar la altura de entrada requerida, para luego regresar al pastoreo rotativo.
Además, el pastoreo rotativo en el campo natural también debe considerarse para mejorar su manejo.
En cuanto al campo natural, el Ing. Jaurena señaló que en potreros muy grandes es necesario implementar el pastoreo rotativo para mejorar la subdivisión y asegurar el acceso al agua. Tener el pasto más cerca y controlado, junto con el suministro de agua y la presencia de sombra, resulta beneficioso.
Sin embargo, la sombra se ha convertido en una limitante al implementar el pastoreo rotativo en la región. Anteriormente, con uno o dos montes en un potrero de gran extensión, el ganado podía acceder fácilmente a áreas sombreadas. Pero ahora, con más potreros y una mayor subdivisión, la falta de sombra se ha vuelto un desafío. A pesar de los beneficios en el consumo de forraje, la falta de sombra se presenta como un obstáculo importante en la implementación del pastoreo rotativo en el norte de Uruguay.
Salto, 3 de julio de 2023
