
En el año 2019 el consumo total de carne alcanzó los 87 Kg/hab/año, observándose una reducción de 4,8 kg con respecto al año anterior, siendo la mayor caída observada de la serie analizada.
Esta caída se explica por la disminución en el consumo de carne bovina, en tanto en las demás carnes no se observaron modificaciones sustanciales. La carne bovina alcanzó los 47,9 kg/hab disminuyendo casi 5 kg/hab respecto al año anterior.
Por su parte, las carnes aviar y porcina, al igual que en el año 2018, mostraron consumo muy similar. En comparación con el año 2015 el consumo total de carne disminuyó aproximadamente 6 kilos, siendo la carne porcina la única que incrementó su consumo (2 kg/hab).
Se observa que el consumo total de proteínas proviene mayoritariamente de la faena nacional. No obstante, el análisis por especie permite apreciar que en la carne porcina el principal origen es el importado, ocupando en el año 2019 el 79,3%.
Se observa que esta participación fue aumentando año tras año, mostrando un crecimiento de 9,5 puntos entre extremos del período. También en la carne bovina se aprecia un incremento en la participación del origen importado, particularmente en los dos últimos años, pasando de un 1,4% en el año 2015 a un 22% en el 2019.
Considerando el total de carne, proveniente de todas las especies y de ambos orígenes (nacional e importado), se observa que en el año 2019 aproximadamente el 80% tuvo como destino el abasto, porcentaje que se mantuvo estable en todo el período.
Si distinguimos según el origen, en el año 2019 el 91% de los volúmenes nacionales se destinaron al abasto, en tanto para la carne de origen importado este porcentaje se ubicó en un 52%.
El destino abasto de la carne importada viene mostrando un crecimiento sostenido desde el año 2015, año en el cual el porcentaje era de apenas 14,7%.
Salto, 8 de junio de 2020
