El mercado lanero a nivel del país se ha enlentecido en las últimas semanas a consecuencia de un mercado internacional que ha venido registrando bajas continúas, a pesar que las dos últimas semanas ha encontrado algo de estabilidad en los precios.
Gúzman Silva, integrante de Top Fray Marcos, manifestó que en la actualidad «nuestros clientes en el exterior ven un poco más de calma en los valores que se están manejando acá en el Uruguay para Merino, lo ven un poco distante de lo que se pude llegar a comercializar». Si bien dijo que los valores continúan siendo «buenos», reconoció que «ya no están aquellos once dólares», que se manejaron por negocios puntuales de lanas muy finas.
«El mercado del fino a nivel mundial se mueve en esos lapsos de tiempo, o sea, es diez días de entrada al mercado con demanda de lana, de determinado volumen y después nos retiramos todos». Silva dijo que «comprar más de 100.000 kilos de Merino a estos valores de hoy, equivale a más de un millón de dólares, entonces lo que compramos lo vendemos», por lo cual sostuvo que «cuando se retira un poco la demanda, nos retiramos nosotros y nos ponemos atrás de una demanda que te acompañe».
Consultado acerca de la diferenciación que se puede observar en el mercado, con respecto a los diferentes lotes de lana que se comercializan y que en muchos casos se observan valores dispares de un mismo micronaje entre lotes de pequeño volumen y otros de mayor tamaño, el representante de la industria topista, dijo que «todo depende de la psicología y el laburo que vos le pongas a ese trabajo, o a lo que apuntes. Nosotros en Top Fray Marcos, una bolsa es un potencial cliente y de ahí para arriba».
Aseguró que, más allá del volumen, el productor defiende su producción «con una grifa verde y trabajo bien hecho, con coreo y finura. Entonces si son 1.000 kilos y compite contra otro de 50.000 kilos, ahí los datos mandan, esa es la realidad».
Datos objetivos del lote
Guzmán Silva afirmó que «los datos objetivos son lo que ponen el valor arriba de la mesa, cuando vos no tenés datos objetivos la realidad es que todos jugamos a cubrirnos».
La objetividad en la información del lote es fundamental, según el representante de la industria, para que los productores puedan adquirir el 100% del precio para la categoría que están comercializando, «por lo tanto el productor de 10 bolsas que no sabes cómo tiene separado los subproductos, que no sabes que finura tiene, que es una estimación de la finura, obviamente que te vas a cubrir contra otro lote que lo conoces o que tiene coreo».
Para remarcar la relevancia que tienen los datos objetivos, comparo la compra de un lote de lana con la adquisición de un automóvil. «Hoy vas a comprar un auto y haces un chequeo desde todos los accesorios que te trae de punta a punta. Y si vos me decís si tiene vidrios eléctricos y yo te digo no sé, me vas a decir antes de comprarlo quiero saberlo. Esto es lo mismo» argumentó Silva.
La ausencia de la información objetiva de un lote de lana, es una pieza clave en el negocio, según el representante de Top Fray Marcos, «si no los tiene me tengo que cubrir, porque no sé si me voy a encontrar con una lana que rinde 75% o que rinde 80%», por lo que volvió a remarcar que el poder acceder al 100% de la información objetiva del lote de lana, permite que «yo juegue con un precio al 100% y ahí sí, pones toda la carne en el asador».

