Despertó «La Niña» y tembló la soja

Con este título la Bolsa de Comercio de Rosario en la República Argentina, explica la tendencia alcista que registra esta semana el mercado oleaginoso ante la preocupación de una siembra la región del Mercosur menor a la esperada.

«Coincidiendo con las alertas lanzadas por los centros meteorológicos internacionales por la ocurrencia de un fenómeno Niña entre los meses de diciembre 2017 y febrero 2018, en nuestra zona las lluvias se volvieron esquivas y las marcas térmicas altas durante las últimas jornadas» dice el informe semanal de dicha institución.

Esta situación, según Emilce Terré integrante de la Dirección de Informaciones y Estudios Económicos de la BCR, genera que el mercado interprete esto «como una señal que la Niña ha comenzado a ejercer su influencia y los precios diferidos de la soja no tardaron en reaccionar con subas en Chicago».

El fenómeno climático «La Niña» que significa para esta zona del mundo un menor nivel de precipitaciones, se comienza a manifestar cuando las temperaturas del área central del Océano Pacífico descienden por debajo del promedio histórico normal.

Sin embargo en otros puntos del mundo, este fenómeno significa lluvias abundantes, porque lo que «que en el próximo trimestre el sudeste de Australia y parte de Asia reciba precipitaciones por encima de lo normal, mientras que en la principal zona agrícola argentina, el sur de Brasil y una parte de EEUU podrían ver sus reservas hídricas ajustarse como consecuencia de este fenómeno de mediano plazo».

Según el informe internacional «Soja Diario» de AgResource, la Agencia Nacional de Meteorología de Australia confirmó la existencia del fenómeno climático «La Niña» para diciembre y con grandes posibilidades de permanencia en los primeros meses de 2018″.

¿Cuánto sustento tiene la suba?

Hacia adelante, resulta un poco pronto para confiar en que la suba de precios se sostenga en el largo plazo, ya que a los mayores valores ha sido más el interés de los oferentes del mercado externo en vender que la de los demandantes internacionales en comprar.

En sí, el mayor peligro hoy es que no pueda sembrarse la totalidad del área de intención por la falta de humedad necesaria en el suelo, ya que si bien aún es técnicamente posible implantar las semillas en lo que resta del mes ello será a costa de pérdida de rinde potencial.

Así todo, la percepción general sigue siendo de una oferta holgada, dado el retraso en el farmer selling en la campaña actual que podría dejar un carry de más de 15 millones de toneladas para adicionar a la oferta en la próxima campaña.

Finalmente, cabe resaltar que se cree que experimentaremos esta temporada una Niña débil y de corta duración, por lo que, sumado a los eventos puntuales que se desarrollen en cada área particular, aún es pronto para hacer definiciones certeras sobre lo que sucederá con el rendimiento del cultivo en los meses venideros.

Como siempre en esta fábrica a cielo abierto que es la producción agrícola, la última palabra la tendrá el clima.

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