Si hubiera que definir de alguna manera lo sucedido ayer en el mercado mundial de la soja, podría decirse que la decisión de China de imponer una tasa del 25% a las compras de la oleaginosa estadounidense fue como un terremoto que sacudió todas las estructuras en el comienzo de la operativa en la Bolsa de Comercio de Chicago, sin embargo fue perdiendo fuerza a lo largo del día.
Para tener una idea del impacto generado por esta decisión, hay que señalar que China compra cerca de dos tercios del comercio mundial de la soja y sus principales proveedores son Brasil y Estados Unidos. Por ejemplo las compras del gigante asiático en el país norteamericano representaron el 62% de las exportaciones estadounidenses.
Brasil
Ênio Fernandes, consultor en agronegocios de Brasil, dijo al portal Noticias Agrícolas, que la decisión de China «es un desastre para la agricultura norteamericana», principalmente en momentos donde los productores estadounidenses se encuentran sembrando o tomando posición de siembra. Al mismo tiempo sostuvo que el impacto a nivel de los países sudamericanos la decisión significa un «obsequio» para una demanda que ya estaba en muy buenos niveles.
El consultor brasileño explicó que el gobierno chino en «ningún momento prohibió a los importadores chinos comprar soja en Estados Unidos, lo que hizo fue sacar competitividad a la soja norteamericana». Esto no es algo menor, teniendo en cuenta que una vez que finalicen las compras en Sudamérica, los traders chinos pueden acceder a la soja estadounidense para cumplir con las demandas internas.
Por su parte Vlamir Brandalizze, analista brasileño del mercado de granos, la decisión de China llega luego que los importadores adquirieran más del 65% de las compras de la soja estadounidense y con las negociaciones focalizadas en la soja sudamericana, por lo cual estimó que el impacto de esta decisión será a largo plazo, pensando en la próxima cosecha estadounidense.
El mercado de la soja en la Bolsa de Comercio de Chicago cerró en la jornada de ayer con bajas de más de US$ 8,00 por tonelada en todos los contratos en 2018, con una referencia de US$ 373,04 para los contratos a mayo de este año. La baja se transfirió también a los derivados de la oleaginosa generando bajas de hasta un 4% durante la operativa, que luego disminuyó a un 2% con el transcurso de la jornada.
La baja de valores en Chicago, como mercado de referencia, también generó bajas en los valores de la oleaginosa en Sudamérica, sin embargo en Brasil los precios cerraron estables debido a un incremento en los premios que recibe el productor brasileño.
Argentina
La Bolsa de Comercio de Rosario informó en la jornada de ayer que las industrias argentinas incrementaron los precios internos, presionadas por el creciente conflicto comercial entre China y Estados Unidos, lo cual podría fomentar las exportaciones argentinas de poroto de soja y sus derivados hacia el gigante asiático.
Según los analistas argentinos la decisión fue «sorpresiva» para el mercado, que si bien esperaban alguna decisión china, entienden que el gigante asiático «no puede sostener sus niveles de importación sin comprarle a Estados Unidos». Si bien se reconoce el potencial de una cosecha récord en Brasil, la sequía en Argentina limita sus saldos exportables reduciendo el potencial de abastecedores sustitutos.
Uruguay
A nivel de nuestro país, la recomendación es «esperar» a que el mercado se asiente y «luego tomar decisión de venta» según el diálogo mantenido con Federico Morixe director de Fimix Agrofinanzas. El empresario uruguayo reconoció que la decisión de China llegó en un momento donde «en Estados Unidos venían disminuyendo las compras», sin embargo dijo que «Brasil está vendiendo la soja más cara que nunca».
A nivel del mercado de Chicago, Morixe dijo que la baja registrada en el mercado desde el comienzo de la jornada se debió principalmente a una reacción de apoyo al presidente norteamericano por parte de los operadores del mercado. Morixe explicó que Estados Unidos tenía ciertas ventajas en el mercado chino, entre las cuales se destaca un flete más económico que el de Sudamérica.
El principal de Fimix Agrofinanzas en Uruguay, Federico Morixe, dijo que más allá del anuncio realizado por parte del gobierno chino, aún existe una gran incertidumbre respecto al tema teniendo en cuenta que la decisión no tiene una fecha de inicio, «nadie sabe si mañana entra una tonelada de soja de Estados Unidos a China y tiene que pagar un 25%, la decisión está sin fecha por lo que todavía todo es negociable».
«Debido a ser una decisión arancelaria China va a buscar comprar más en Sudamérica y va a tener que pagar un poco más» dijo Morixe, lo cual desde su punto de vista significará una mejora en los negocios de Uruguay con ese destino.
«Uruguay siempre estaba en promedio US$ 15 por debajo del precio de Chicago y ahora puede estar US$ 15 arriba. Como todavía nadie vende en Uruguay esto no se reflejó, pero si miramos en Brasil esa baja no se reflejó, por lo que eso también puede pasar acá» dijo Morixe.
En principio el consultor uruguayo dijo que «el productor ahora lo que tiene que mirar es si China va a poner más fuerza en las comprar, si va a pagar ese 25% que le quita al productor en Estados Unidos como sobreprecio acá en Uruguay». Por lo cual habría que «esperar» para luego tomar decisión de venta en Uruguay.
El mayor impacto que puede tener esta decisión de China se puede registrar a largo plazo, dependiendo del posicionamiento que adopte el productor norteamericano que se encuentra comenzando con la siembra de la oleaginosa. Según Morixe, si se destina área de soja en Estados Unidos para la siembra del maíz, significará una menor disponibilidad del grano a futuro, lo que seguramente también significaría una suba en los valores.
