El Comité Australiano de Predicción de la Producción de Lana lanzó su última actualización la semana pasada, pronosticando que la producción de lana esquilada será de 298 millones de kilogramos para la zafra 2018-19. Esto se compara con los 341,3 millones de kg producidos en 2017-18, significa una disminución de 12,6%.
En noviembre, el comité, que publica pronósticos tres veces al año, estimó que la producción de lana este año solo bajaría a 305 millones de kg, o alrededor de 10%, mientras que su perspectiva de septiembre pensaba en 322m kg, un descenso de 5%.
Sin embargo, la lluvia generalizada ha permanecido esquiva desde entonces, y la faena de ovejas ha aumentado en más de 20%. Esto mantendrá la producción más baja en la temporada 2019-20, pronostica el comité, con predicciones que caerá otro 4,5%, y eso es con las condiciones estacionales «normales».
A la caída de la producción de lana se suman cambios significativos en parámetros clave de la fibra debido a las condiciones de sequía. El rendimiento promedio se mantiene actualmente en el 63,8%, el nivel más bajo de las ultimas 8 zafras, mientras que el diámetro de la fibra descendió 0,5 micras. También ha disminuido el largo de mecha y la resistencia a la tracción de la lana.
De acuerdo a los datos mensuales de Australian Wool Testing Authority (AWTA) el volumen de lana analizado en el período julio 2018 a marzo de 2019, en comparación con el mismo periodo de la zafra pasada, muestran un descenso del 10,3%. En la actual zafra AWTA ha analizado 250,4 millones de kilogramos en comparación con los 279,1 millones de kilogramos del mismo período de la zafra anterior.
