Atrasos en los pagos del sector generan nerviosismo

Hace tiempo que el sector agropecuario está acusando dificultades en varios rubros productivos, lo que venido generando dificultades en la economía de las empresas agropecuarias.

Hasta el momento se pensaba básicamente en el sector lechero, que ha perdido un número importantes de tambos en este 2019, el sector arrocero que vuelve a reducir el área de producción debido a los altos costos y bajos precios, y quizás el ganadero era el que sorteaba de mejor manera esta problemática debido a los buenos valores alcanzados por los ganados este año, sin embargo la situación es más compleja y comienzan a registrarse signos de nerviosismo en el sector bancario.

Juan Graso, presidente de Cooperativa Calsal, dialogó con La Hora del Campo sobre está situación y explicó que «se empiezan a notar atrasos en las cuentas, dificultades, lejos de se riesgosas pero sí dificultades de cobro, la gente se atrasa cada vez un poquito más».

El cooperativista y productor ovejero, a modo de ejemplo señaló la problemática del sector lanero. En este sentido dijo que «hay gente que vende lana por fuera de Central Lanera que no ha podido comercializarla, y los que remiten por Central Lanera están medio topeados en sus adelantos», por lo que la situación se ha vuelto difícil y «el cobro de cuentas se siente un poco».

Graso dijo «estuve en el Banco República y hay comentarios de que cada vez hay más pedidos de créditos, más endeudamiento» y agregó que «en el banco hay algo de nervios justamente por la complicación del sector».

Para el productor está problemática afecta «a todo el espectro productivo», pero destacó principalmente al sector agrícola y en este sentido explicó que si bien «los trigos anduvieron bien, tienen con algún problema de salud, problema sanitario, o sea que los rendimientos son buenos pero al tener problemas sanitarios los valores no son tan buenos, no se vende tan fácil, no se logra la paridad de exportación».

Graso que tiene campo en el departamento de Artigas, en una zona donde se tiene un fuerte componente del sector arrocero, dijo que «se habla que van a haber 110 mil hectáreas de arroz, lo cual es la mitad de lo que se llegó a plantar en los mejores años, y al haber menos área de arroz hay menos trabajo, todo chorrea para el mismo lado».

El presidente de Calsal dijo que «la falta de guita es insoportable» en la zona y remarcó que «los molinos arroceros están con dificultades, tengo tres molinos en la vuelta y para financiar te miran hasta de canto la hoja, porque esta muy dificil para que financien chacra, no han vendido casi arroz, muchos tienen todo lleno casi y la zafra ya está jugando, ya se plantó».

Graso espera que el sector tenga «rendimientos exageradamente buenos, porque así mismo no le dan los números, son de empate».

Deja un comentario