Los conflictos entre trabajadores y empleadores en la industria frigorífica son de larga data y seguramente seguirán existiendo a lo largo de los años. Sin embargo en ocasiones anteriores existía un consenso entre las partes que mantenía por encima de las diferencias, el bien país o en otras palabras el bien común de la sociedad en su conjunto.
Teniendo en cuenta la necesidad de exportar que tiene nuestro país, no solamente en el tema cárnico, cuando existían diferendos entre las empresas y sus empleados y se tomaran medidas de este tipo, la presencia de una auditoría internacional generaba un permiso especial para realizar la faena normal y de esa manera cumplir con los compromisos asumidos por la planta auditada y por el país en general, sin embargo en esta oportunidad «el sindicato no acepto trabajar» dijo el Dr. Marcelo Secco, Ceo para el Conosur del grupo Marfrig.
El industrial recordó que no existe un acuerdo para este tipo de situaciones y que es un derecho de los trabajadores y del sindicato de realizar este paro de actividades, salvo cuando existan «animales colgados que pondrían en riesgo la inocuidad del producto».
Secco reafirmó en el diálogo con CAMBIO el posicionamiento de las gremiales industriales con respecto al Convenio Colectivo de rama que se firmó hace cinco meses entre las partes, «hace cinco años que venimos en una negociación colectiva que es Consejos de Salarios donde se lauda salarios mínimos por categoría y luego en forma voluntaria y en el marco del ministerio de trabajo, las partes convienen entre otras cosas una cláusula de paz y en este caso no se cumplió».
Auditoria de Canadá
Respecto a la auditoria que se realiza desde el día martes en la cadena cárnica uruguaya, el Dr. Marcelo Secco dijo que «cuando terminan la inspección en un depósito de un frigorífico y salen en viaje rumbo a Tacuarembó se les explica la situación y se detienen en Paso de los Toros. Se aprovecha para realizar una video conferencia donde incluso participó el propio director de los Servicios Veterinarios para explicarles, ellos tienen una comunicación con Canadá y resuelven igualmente concurrir a la planta».
En este sentido dijo que la empresa «les dio las garantías de que a pesar de haber los procesos principales, todo el personal que ellos necesitan para ver la parte documental iba a estar trabajando y eso es lo que están haciendo recorriendo la planta sin actividad y revisando la parte documental».
Sobre las posibles implicancias que podría traer esta situación sobre el resultado de la auditoria, el industrial dijo que «depende del criterio del auditor y de las autoridades. Podría ocurrir que hagan una evaluación del sistema de Uruguay y dejen en el informe que en tal planta o tal otra no se pudo ver la operación por tal cosa e igual se apruebe o se mantenga la autorización».
Secco recordó que existen auditorias, caso de Israel, que al no existir el proceso de faena en una planta por este tipo de situaciones la planta queda pendiente de aprobación y luego se debe realizar un proceso entre las autoridades de ambos países para lograr revertir la situación. «Siempre es un riesgo que se corre, el riesgo es que vean que situaciones conflictivas pueden afectar al riesgo de sistema de garantía de producción de carne para Canadá» dijo el profesional quien remarcó que «ese es el esfuerzo que hay que hacer para demostrarles que esto es un hecho puntual».

